INCENDIOS: “Hay que formar a los vecinos de los pueblos e iniciar un relevo generacional en las plantillas de bomberos”

Al hilo de los incendios y la actividad de los bomberos bueno está recapitulemos. Tras la oleada de incendios de 2023, los bomberos de Asturias realizaron una serie de movilizaciones que acabaron en un acuerdo con el Principado para incrementar la plantilla en 123 profesionales. Ese compromiso se está cumpliendo, pero desde el SEPA, los propios bomberos señalan que hay muchas condiciones que mejorar. Más plazas, reducir la interinidad del 50% y una «mejor formación».
En esta oleada que ahora nos ha está pasando por encima llegó a haber casi 20 focos activos, dispersos por toda la zona sur, que llegaban la mayoría desde la provincia de León. Los bomberos se encontraron ante unos fuegos que cada vez son más feroces, como explica a los medios Nati Canto, bombera que estuvo en las tareas de extinción en Somiedo: «Hay menos incendios y muchísimo más grandes. Se atacó Asturias desde muchos flancos y fue muy complicado poder atajarlo todo a la vez. Son incendios muy grandes que quedan fuera de la capacidad de extinción. Hay que ir muy por delante de ellos y atajarlos antes de que lleguen».
“Hay pueblos muy metidos en el monte, sin franjas de seguridad, y eso es un polvorín”.
Insiste también Nati Canto en la importancia de la prevención.
Cree que es clave y que también debe impulsarse la coordinación entre todas las partes: «Es muy importante formar a los pueblos, que no dejen llegar la vegetación a los tejados de las casas. Hay pueblos muy metidos en el monte y eso es un polvorín. La gente tiene que ser consciente de que el fuego llega hasta las casas. El monte alrededor de los pueblos tiene que estar limpio». De hecho el presidente Barbón avanza que por ahí irán los esfuerzos: «Uno de los objetivos dentro del refuerzo de los fondos de prevención es que vayan destinados casi exclusivamente a proteger los contornos de los pueblos».
Pese a que se están cumpliendo los compromisos adquiridos tras las movilizaciones de 2023, con la incorporación de 40 bomberos prevista antes de que acabe este 2025, la situación de la plantilla sigue lejos de ser la ideal, como expresa Canto, que es responsable de USIPA: «Que haya un calendario fijo de plazas para paliar jubilaciones y bajas. La plantilla de interinos va a llegar al 50%. La plantilla está muy envejecida. El SEPA necesita un relevo generacional».
“Los bomberos forestales tienen una formación muy pobre, muy escasa. No hay recursos”.
Y más allá de las condiciones laborales, la formación para los nuevos profesionales tampoco es la adecuada: «Están dando dos meses de formación ahora mismo. Es una formación muy pobre, muy escasa. No hay recursos. Al Centro de Formación en Seguridad de Veranes no tenemos acceso. O hacer una Casa del Fuego para formar a la gente. Los bomberos de Oviedo y Gijón se forman en Veranes y vienen bomberos de toda Europa. Nosotros que somos de aquí, que pertenecemos a la administración”.