CANGAS DEL NARCEA.- Vinos, premios y San Tiso

Los ganadores: por la izquierda, Mario y Dolores García, Nilo González y Andrés Fernández.

Vinos y premios

Andrés Fernández, vecino del pueblo cangués de Jalón, volvió a alzarse con el primer premio del Concurso de vinos caseros que organiza el Museo del Vino de Cangas del Narcea en la programación de la fiestade Santiso. Es el segundo año que se presenta al certamen y de nuevo consiguió el o primer permio, por lo que no podía evitar sentirse “muy emocionado”.

“Me encanta elaborar vino, pero me da mucho trabajo por eso me emociona haber ganado”, cuenta Fernández, que asegura que este año tiene un vino “buenísimo”. Aunque repite victoria, el vino presentado no es el mismo que llevó en la edición anterior. En esta ocasión la elaboración se hizo con uva mencía que fue a vendimiar a Cacabelos (León), al viñedo de un amigo. En 2025, el vino que presentó había sido de uva recogida en Ribeira Sacra (Lugo).

“Este año me gustó mucho más como me quedó el vino de la uva que traje de Cacabelos y acerté, gustó a la gente que es lo importante, porque elaborar vino lleva muchas horas”, reconoce el elaborador, que lleva toda la vida haciendo vino casa para consumo particular.

A  pesar de que, en su pueblo, situado en pleno parque natural de Fuente del Narcea, Degaña e Ibiasy a 1.050 metros de altitud, se da la paradoja de que  aunque nunca hubo viñedos, la tradición de hacer vino en casa estuvo siempre muy arraigado. Recuerda que sus padres, junto a un vecino, comenzaron a ir con un camión a buscar uva a Zamora. “Tardaban tres días en llegar allí, mientras tanto, en casa estábamos esperando que regresaran con la uva para pisarla en el propio camión y con un caldero se echaba el mosto una tina grandísima”, rememora.

Participaron 30 caldos y tras una cata realizada por un jurado profesional, llegaron a la fiesta ocho elaboraciones que fueron valorados por los asistentes. Fueron 72 personas las que se animaron a participar en la cata popular y puntuar a los finalistas para encontrar a los ganadores.

Nosotros buscamos el sabor del vino de Cangas de siempre, el auténtico, el que probábamos en las bodegas cuando veníamos a Santiso y que se elaboraba con la mezcla de las variedades de uvas”, explicaba uno de los catadores.

 En segundo lugar, quedó el vino elaborado por los hermanos Mario y Dolores García, de bodega El Araniego, de Cangas del Narcea, y, el tercer premio, se lo llevó Nilo González, de bodega Fariñas, también en Cangas del Narcea.

Entre los participantes, de todos los puntos del concejo, hay una larga tradición vitivinícola que en muchos casos se mantiene y transmite de generación en generación. Gabriela Arias y Luis Manuel Marqués son uno de los ejemplos. Conservan dos viñedos que ya trabajaba el bisabuelo de Luis Manuel Marqués en Puenticiella y siguen elaborando el vino en familia con las variedades carrasquín y mencía. Un trabajo de generaciones que quisieron llevar al concurso como una forma de darle un reconocimiento y valor, que ha logrado quedando entre los ocho finalistas de los treinta vinos presentados.

 La tradición de hacer vino en casa, tan arraigada en Cangas del Narcea con más de 300 pequeñas bodegas de producción casera, va más allá de las localidades en las que se cultivaba el viñedo, encontrándose que en pueblos en los que no hay viticultura si hay tradición elaboradora, con uva comprada tanto en el concejo cuando se podía como en provincias vinícolas próximas, una costumbre que en la mayoría de los casos también es heredada de generaciones anteriores.

El festejo del patrón

Comiendo el bollo

El barrio celebra un festejo muy arraigado y tradicional: San Tirso, en dos versiones: Santisón (así escrito y pronunciado) y el domingo siguiente San Tiso o Tirso. Su vinculación con las bodegas y el vino mantiene la tradición, aunque debilitada de nuevo tras unos años de auge. Se espera reflotarla de la mano de la mano del concurso.

No obstante, en esta edición, sin lluvia y con una buena temperatura para ser uno de febrero, fueron muchos los que aprovecharon para disfrutar de la comida al aire libre en mesas dispuestas alrededor del Museo del Vino ya que para muchos cangueses esta es una fiesta muy tradicional 

Los fieles que acuden sean cuales sean las circunstancia “sienten la añoranza de otros tiempos, la herencia de acudir al barrio bodeguero a probar los vinos nuevos con familiares y amigos. Eran tiempo en que abrían todas las bodegas  y los asistentes podían ir probando los diferentes vinos caseros. En esta edición solo dos lo hicieron y por ende, los asistentes pudieron catar diferentes elaboraciones gracias al concurso de vinos caseros que organiza el Museo del Vino de Cangas.

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R. Mera