Terneras de laboratorio para el campo asturiano

Las terneras Marylin y Marguise son el resultado de una tecnología desarrollada por el SERIDA y novedosa en toda España. Nacieron a partir de embriones producidos in vitro y vitrificados

La implementación de esta tecnología supone una mejora de la economía de las explotaciones

Como ya se anunciaba en aquella famosa verbena: “Hoy los tiempos adelantan que es una barbaridad”. ¿Qué pensarían nuestros abuelos…. digo, incluso los padres de los que ya hemos dejado atrás los sesenta, de esta noticia?

Las terneras Venturo Kingly Marilyn ET y Venturo Windbrook Marguise ET, Marylin y Marguise como se las conoce en su granja, nacieron el 16 y 19 de marzo a partir de embriones producidos in vitro y vitrificados en la ganadería Venturo (Idarga, concejo de Salas), uno de los exponentes del alto mérito genético que reúne el ganado lechero Holstein en Asturias, tras sendos partos sin complicaciones.

Marylin y Marguise son el resultado de la aplicación de un conjunto de tecnologías de reproducción animal desarrolladas por científicos del Área de Genética y Reproducción Animal en el Centro de Biotecnología Animal de Deva del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario del Principado de Asturias (SERIDA) en un ámbito exclusivamente experimental, que se han aplicado por primera vez en España en una explotación ganadera.

El equipo de investigación del área de Genética y Reproducción animal del SERIDA está formado por los doctores Carmen Díez, Marta Muñoz y Néstor Caamaño, los técnicos de laboratorio Susana Carrocera y David Martín y las estudiantes de doctorado Eva Correia, y Beatriz Trigal. El grupo, liderado por el Dr. Enrique Gómez Piñeiro, viene desarrollando un intenso trabajo de investigación en biotecnologías reproductivas. Entre otros aspectos, estudian el desarrollo embrionario in vitro y nuevas técnicas de producción y criopreservación de ovocitos y embriones con el fin de obtener material biológico viable y sano de animales de alto mérito genético y de mejorar el rendimiento reproductivo y la eficiencia de los programas de mejora genética. Buena parte de los experimentos del grupo estudian el desarrollo en el animal vivo para encontrar soluciones aplicables a los medios de cultivo in vitro.
En el caso de Marylin y Marguise, ambas terneras nacieron de embriones producidos in vitro a partir de los ovarios de una madre de gran valor genético (TEC Venturo Goldwyn Maria Et) que hubo de ser sacrificada en junio de 2010. Tras el sacrificio, los ovarios fueron trasladados al SERIDA de Deva donde se extrajeron ovocitos que se procesaron por separado y se fecundaron con semen de dos toros: Kingly –padre de Marylin‐ que proporcionó espermatozoides hembra (separados mediante técnicas de citometría de flujo), mientras que el segundo toro –Windbrook; padre de Marguise‐ se utilizó sin separación de sexo.

Tras la fertilización, los embriones crecieron durante siete días en un sistema de cultivo desarrollado en el SERIDA que permite analizar características del embrión sin causarle daños y que le proporciona mayor viabilidad. Al séptimo día de cultivo los embriones fueron sometidos a vitrificación, un procedimiento que permite conservar los embriones casi indefinidamente a ‐196ºC hasta que se transfieren a una vaca receptora (madre biológica) para proseguir la gestación. Mediante este sistema de cultivo nacieron en el último año en el SERIDA de Deva 20 animales, 12 de ellos en fresco y ocho vitrificados.

El sistema desarrollado en el SERIDA es producto de una larga carrera de mejoras hasta alcanzar tasas de gestación capaces de competir razonablemente en supervivencia a la criopreservación con los embriones producidos enteramente en el animal vivo mediante superovulación. El sistema de vitrificación utilizado en el SERIDA emplea fibreplugs y solid surface vitrification, una combinación de elementos que ha funcionado con éxito dando lugar a terneros sanos por primera vez en el mundo.

En la ganadería Venturo esperan su turno una ternera y un ternero más. Los partos están previstos para estos meses de marzo y mayo. El macho será un probable candidato a semental en el centro de inseminación de Cenero, mientras que las hembras podrán desarrollar todo su mérito genético en la explotación donde verán la luz.

Estas nuevas tecnologías de la reproducción animal desarrolladas en el SERIDA se están simplificando para facilitar cada vez más su incorporación al mercado. Según Gómez Piñeiro, “su uso representará un avance en la selección de sexo, en el aprovechamiento del mérito genético y en la mejora de la economía de las explotaciones”.

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R. Mera

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