TINEO: Tomasín el de Llaneza: Mató en defensa propia y fue condenado por homicidio

Mario Rojas. El juicio
Mario Rojas. El juicio

“Soy inocente, no soy culpable. Yo no lo hice. Deseo recuperar mi libertad y salir de Villabona». ‘Tomasín’ se pronunció con esas palabras en su alegato final en un intento por convencer al jurado popular encargado de juzgarlo en relación al crimen de su hermano.

Un diagnóstico: “Presenta un retraso y relacionarse con los demás es un tormento.

Si las dos primeras sesiones del juicio, `Tomasín´ había permanecido quieto, impávido y cabizbajo, el último día se revolvía continuamente en su silla al escuchar a los médicos forenses argumentar que padece “una fobia social y un trastorno de la personalidad que le impide relacionarse con normalidad”. Pese a no considerar que “presenta un retraso”, a raíz de los exámenes a los que fue sometido detectaron que “para él, relacionarse con los demás supone un auténtico tormento. Trata de relacionarse, pero le vence la timidez y el miedo al rechazo y por ese motivo tiene una gran adicción al alcohol”, añadieron.

Otro diagnóstico: “no es tan loco como intenta aparentar”

Pero llegan los psicólogos forenses, dependientes del Instituto de Medicina Legal, y aseguraran que “’Tomasín’ “no es tan loco como intenta aparentar. En las conversaciones que mantuvimos con él nos intentaba mostrar que tenía alucinaciones y decía incluso que le gustaba ver a los humanos a punto de morir, pero no lo tuvimos en cuenta porque era parte del guión que tenía preparado en su propia defensa. En las conversaciones nos intentaba llevar por su terreno y no parece que tenga una personalidad sobre la que se pueda dominar o controlar; además, simulaba y jugaba a decirnos cosas excéntricas para que creyésemos que estaba loco”.E hicieron hincapié en que el procesado “no tiene retraso y ha sido autosuficiente toda su vida. Con necesidades básicas, pero autosuficiente al fin y al cabo”.

La Guardia Civil: “Ni débil ni manipulable”

Los  agentes de la Benemérita que declararon en  la vista oral coincidieron al explicar que  “tanto los familiares como los vecinos de La Llaneza aseguraron que ‘Tomasín’ recibía un maltrato por parte de su hermano mayor y que, incluso, en ocasiones le llegaba a agredir.Todos a los que les preguntamos decían que Manuel le pegaba, pero a la hora de citarlos para declarar, rebajaban el grado de sus testimonios, suponemos que para no tener problemas en el pueblo”. Los vecinos describieron a la víctima “como una persona con mucho genio y mucho carácter” y al procesado como un hombre “huidizo, pero que nunca había tenido ningún problema con nadie”

El Psiquiatra de la defensa: “Su cociente intelectual se sitúa en el límite”

Entre los peritos citados se encontraba el psiquiatra Julio Bobes, quien compareció a petición de la defensa del enjuiciado. El médico apuntó que “su cociente intelectual se sitúa en el límite; no es retrasado, pero procede de un medio extremo y no procesa bien lo que tiene delante”. Hizo referencia también a las dificultades que presenta el reo a la hora de desarrollar su vida cotidiana en el centro penitenciario de Villabona, donde se siente “completamente fuera de lugar”.

La vista oral concluyó  con la declaración de los médicos forenses y las conclusiones de la representante del ministerio fiscal y del abogado de la defensa, quien solicita la libre absolución argumentando eximentes completas debido a su estado mental. Los nueve miembros del jurado popular deberá hoy reunirse para emitir un veredicto sobre la culpabilidad del procesado.

‘Tomasín’ tuvo en jaque a la Guardia Civil escondido durante  57 días en los montes de tineo. El cadáver de su hermano fue encontrado con dos tiros junto a la cabaña en la que el acusado residía desde hacía diez años “debido a la imposibilidad de convivir con su hermano en la casa familiar por las malas relaciones que mantenían”. Tras su detención confesó haberlo matado, sin embargo, en el juicio dijo que había sido “otro hombre”.

La sentencia.: Mató en legítima defensatomasin2  jpg

 Por cinco votos a favor y cuatro en contra el jurado  decidió que Tomasín” mató a su hermano en legítima defensa. El tribunal popular le considera autor de un delito de homicidio, no asesinato, como solicitaba la Fiscalía, y estima que tenía levemente alteradas sus facultades cuando se produjeron los hechos. El jurado presentó a Tomás Rodríguez Villar, “Tomasín”, como una víctima de las agresiones de su hermano, que le había obligado a marcharse a vivir a la cabaña donde se produjo el homicidio. Y se pronunció a favor de que le concedan el indulto, si éste se solicita ante el Gobierno, por seis votos a tres.

Según sendas notas emitidas por las agencias Efe y Europa Press, una vez tipificado el delito y establecidas las circunstancias con el veredicto, la fiscal María Luz Suárez, que pedía 22 años de cárcel, redujo su solicitud a nueve, siete por homicidio y dos por tenencia ilícita de armas. La defensa, a cargo de Manuel García García-Rendueles, pidió el mínimo posible, dos años y medio por homicidio y medio

año por tenencia ilícita. La sentencia que dicte en unos días la magistrada Covadonga Vázquez, de la sección segunda la Audiencia, tendrá que moverse entre esas dos peticiones. Si opta por rebajar la pena de homicidio en dos grados, tal como solicita la defensa, “Tomasín” quedaría en libertad de inmediato, al haber cumplido dos años y cuatro meses de cárcel, más de dos tercios de la hipotética condena.

Para los miembros del tribunal popular, Tomás Rodríguez se limitó a repeler el ataque de su hermano Manuel. Considera probado que, el día de los hechos, la víctima subió hasta la cabaña de La Llaneza en la que “Tomasín” se había refugiado huyendo de las constantes agresiones a que le sometía su hermano. El jurado considera probado que, “viéndose acorralado en la cabaña”, el acusado cogió la carabina e hizo un disparo de aviso. Al ver que Manuel Rodríguez persistía en querer entrar en la cabaña, con una mayor agresividad si cabe, volvió a disparar, alcanzándole en la frente.

El veredicto ha optado por el término medio, aunque decantándose ligeramente hacia el lado de “Tomasín”. El jurado rechazó considerar los hechos como un asesinato y sí como un homicidio, como pedía la defensa. Contempló la legítima defensa, pero como eximente incompleta. Y es que el jurado entiende que no concurren todas las características para la eximente completa, como el miedo insuperable, que solicitaba la defensa. Tampoco se decantó por la eximente completa por alteración psíquica que también reclamaba la defensa, aunque sí estimó que “Tomasín” tenía levemente mermadas sus capacidades. Rechazó de plano que tuviese alterada la percepción de la realidad por su bajo coeficiente intelectual.

Como hemos señalado más arriba, los médicos y los psicólogos forenses defendieron a que “Tomasín” no padecía enfermedad mental alguna, a lo sumo fobia social y un trastorno de la personalidad por evitación, que en absoluto afectaban a su percepción de la ilicitud de sus actos y la finalidad de la condena. Pero el jurado se decantó por las conclusiones de los psiquiatras Julio Bobes y Paz García-Portilla, quienes sostuvieron que “Tomasín” padece una psicosis desde la adolescencia.

Al jurado le quedó demostrado que “Tomasín” poseía armas prohibidas (una carabina de aire comprimido “Cometa”, modificada para disparar proyectiles de mayor tamaño, y una pistola casera hecha a partir de un grifo) y que carecía de licencia. Y también considera que el acusado “conocía que la ley prohíbe el tipo de armas que portaba”.

Tomasín detenido en Tineo
Tomasín detenido en Tineo

Como siempre ocurre en este tipo de incidentes familiares, la Fiscalía pedía que se aplicase la agravante de parentesco. Sin embargo, el jurado lo rechaza, al considerar que la relación entre los hermanos era muy mala, y que “Tomasín” había escapado de las agresiones que sufría a manos de su hermano yéndose a vivir a un chamizo, que como quedó patente en el juicio, “era más una cuadra que una cabaña”.

“Tomasín” escuchó sentado y en silencio el veredicto del jurado. Su letrado, Manuel García, se acercó a él una vez concluida la sesión y le explicó que la condena será mucho menor que la solicitada por la fiscal y que cabe la posibilidad de que salga pronto de prisión. Esbozó una sonrisa, antes de que le pusieran las esposas y le condujesen a Villabona.

En caso de salir en libertad, algo bastante probable, si no de inmediato, en muy pocos años, la intención de “Tomasín” es volver a La Llaneza y dedicarse a lo suyo: “Yo sólo sé comprar y vender vacas”. Una vez en libertad, podrá disponer libremente del dinero que le incautaron, unos 42.000 euros, a los que hay que añadir el producto de la venta de las veinte reses de la familia, que llevó a cabo su primo. Y es que en este juicio no hay responsabilidades civiles. También podrá disponer de la casa familiar,heredada de su padre.

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