Un Madrid pasado por agua

Miércoles, día 18.Llueve. Llueve desde ayer en la capital de España. Son las ocho y media de la mañana y he iniciado mi paseo matinal en la Glorieta de Cristo Rey. Los coches giran buscando esta o aquella salida. Suenan pitidos y sirenas. Los viandantes, paragua en alto, se agolpan en los semáforos de una u otra esquina. Van todos con prisas, con una agitación mañanera propia de las ciudades. La gran mayoría se dirige a los hospitales de la zona. Y sí, reconozco que el titular me ha salido un tano verbenero

Cruzo camino del Campo de la Virgen Blanca, a la entrada de los espacios abiertos de la Ciudad Universitaria. Se agolpan los vehículos buscando aparcamiento. Hombres de origen marroquí corren ayudando a unos y otros en busca de una propina. Algunos se muestran un punto agresivos en su busca. Me cuentan que la Policía madrileña no puede con ellos-

Constato (como dicen los tertulianos cursis) que he perdido reflejos en el manejo del paraguas y choco con unos y otros. Me miran de mala manera y tímidamente pido disculpas.

Ha enfriado el ambiente (el meteorológico, no el político) y eso se nota en las vestimentas: Cazadoras, chubasqueros y otras prendas de entretiempo han hecho su aparición. La contaminación comienza a desvanecerse para alivio de todos.

Por los adecuados caminos abiertos que dejaron las antiguos vías del tranvía que unía Moncloa con las universidades, caminan decenas de jóvenes con sus mochilas al hombro. Muchas capuchas.

Me vienen a la mente los nombres de aquellos tranvías: El Pepe y el Paco. Todo dependía del papel de los estudiantes. En un momento determinado alguno de ellos tiraba del trole que unía el coche a la línea de tensión eléctrica y el tranvía se paraba. Entonces comenzaban una especia de baile. Colocados unos delante y otros detrás hacían bambolearse al coche mientras gritaban acompasadamente: Pe-pe, Pe-pe. En otros casos lo hacía de izquierda a derecha o de derecha a izquierda_ Pa-co, Pa-co.

Paseo entre colegios mayores y algunas facultades. Ambiente estudiantil y corillos de fumadores.

Jueves, 19. Entre una ligera neblina, el sol ha vuelto a la capital de España

 

 

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Un comentario en “Un Madrid pasado por agua

  • el 8 noviembre, 2017 a las 12:48
    Permalink

    Hoy, 8 de noviembre de 2017, he paseado por la antigua via del tranvía universitario, y me acordé de lo de “el Pepe y el Paco”. Me ha gustado verlo retratado en tu blog. Voy a cumplir 79 años, y esos recuerdos aún los tengo frescos… Un abrazo.

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