La foto y su pie.-Árbol y hombre

Rumia soledades el aprendiz de árbol sobre la loma enjuta y reseca. En el cielo, negros nubarrones configuran un atardecer de amenazas tormentosas que no cuajan. Se inclinan copa y subcopa ligeramente hacia la izquierda indicando al caminante cual es la dirección más constante del viento cabalgando sobre la loma.

Desde la carretera, un hombre se inclina sobre un palo y deja que su vista funda cielo, nubes, tierra y árbol, en un todo. Seguramente no piensa en nada. Como el árbol, se deja acariciar por el viento y se deja doblar hacia la tierra por el peso de los años.

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R. Mera

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