16 de julio a las ocho.- ¿Y por qué no aplaudimos todos?

Procsión vespertina del 2018

Desde el primer día de novenas me siento un poco extraño, como vacío, como si algo esencial me viniese faltando cada día. Apenas salgo a la calle. No sé qué carajos me pasa, pero lo intuyo.

Venían a ser estos días de ajetreo informativo, de artículos de devociones, pólvora e historias vividas de múltiples formas por los cangueses en torno a ambas cosas.  Llamaban de allá y de más allá pidiendo colaboraciones o pequeñas reseñas, te apuraban desde Radio Nacional en los principios y desde Onda Cero después. Y de repente me falta todo.

El día 7 escribí aquí un artículo rememorando otro primer día de novenas, debía de haber sido otro, el del día de este año, el del sonido del campanín entre descargas de Artesanos desde el Prao del Molín, de la agitación de las peñas preparando sus cenas de novenas; del acudir en tropel a la Casa de Cultura a la entrega de la Medalla de Oro de Artesanos, del sonar de la pólvora espaciadamente a lo largo de la noche …..

A punto de dar las siete y media me asomé a la ventana a la espera de al menos una “descarguina”. Tan solo un volador, como estaba anunciado, rompió el silencio de las otras veces agitada tarde de tensiones.

Eso es lo que me pasa, y que imagino también os está pasando a muchos de vosotros.

Y fue en este agitado ir y venir de pensamientos y gratos recuerdos cuando se me encendió una bombillita.

¿Y si llegado el momento, cuando sean las ocho de la tarde, cuando la imagen de la Virgen nos falte en la cúspide del puente, cuando el doloroso silencio de las ausencias  y el tronar de la pólvora atenace nuestras gargantas y acelere el circular de la sangre, rompemos todos los cangueses en aplausos?

Unos saldrían a los balcones y ventanas. Otros pararían en las calles para, en compañía de los que por allí pasen, hacerlo en grupo; los de más allá se levantarían de las sillas de las terrazas y aplaudirían con fuerza. Cada uno desde cualquier lugar en que se hallase vendría a cerrar los ojos, concentrarse en sí mismo y, a sabiendas de que cientos de cangueses están haciendo lo mismo, entregarse con toda su alma a ese momento tan vivencial que, aunque falte la pólvora y la imagen de la Virgen en el puente, no puede pasar desapercibido.

Y para los otros, para los más lejanos, abro el Facebook de esta página “De acebo y jara”  https://www.facebook.com/deaceboyjara/   para que cuelguen en ella sus aplausos y ese especial momento. Y así crearemos este año una especial Descarga de aplausos que nos uniría a todos. Y mientras sonasen los aplausos por todas partes, en nuestros corazones estallarían miles de voladores cual si la Señora estuviese parada en el centro del puente de Ambasaguas recibiendo su anual ofrenda sonora

Si así lo consideras comparte este escrito entre todos tus amigos y conocidos animándolos a participar.

Y creo que Luis Tejón, presidente de Artesanos, que también entiende estas cosas, podría coordinarnos a todos lanzando a las ocho en punto un volador desde el Prao del Molín, y en compañía de su Junta Directiva iniciar ellos los aplausos.

Espero vuestro apoyo en las Redes y en la realidad del día 16. ¡Felices Fiestas!

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