Pedro del Tronco, un héroe de 1.808

Pedro del Tronco nació en la aldea de Dagüeño, parroquia de Mieldes, del actual concejo de Cangas del Narcea, entonces Cangas de Tineo

Monumento en Tineo

  Era un campesino de familia numerosa, tenía seis hijos, lo que no le impidió que, cuando se enteró que los franceses habían entrado en Tineo, se alistase voluntario en una partida de tropas ligeras para combatirles llevando consigo una carabina propia que habitualmente utilizaba para matar alimañas.

Ya de joven empezó a destacar como una persona seria, honrada y trabajadora. De esta primera época de Pedro, anterior a la invasión francesa, se conoce un hecho, o quizás anécdota, en la que se narra como nuestro héroe se puso a la cabeza de un grupo de vecinos de la comarca de Sierra, donde estaba situado su pueblo, y bajaron en grupo armado y vociferante a la capital del concejo cangués donde procedieron a tomar por asalto el Ayuntamiento al considerar que los regidores del municipio de aquella época venían actuando y cometiendo abusos intolerables contra los campesinos de su comarca y sus tierras. Pero eso lo contaremos en otra estampa.

Con la llegada al Suroccidente asturiano del ejército invasor, de inmediato se apuntó a la Compañía de Voluntarios creada en Cangas de Tineo y que comandaba don José Antonio Caunedo, Por aquel entonces parece ser que vivía en Genestaza, cuya casa abandona dejando allí a su mujer, María Silva, con sus seis hijos.

Cuentas los cronicones de la época que cuando Pedro es llamado para unirse al voluntariado nacional dejó la guadaña con la que segaba y corrió raudo a casa para recoger la carabina y plantarse en el Ayuntamiento cangués dispuesto a dar la vida por la independencia de su país. Su valor y arrojo lo llevaron a alcanzar los grados de sargento y lugarteniente del comandante de la Compañía

 Tras estar una temporada combatiendo y hostigando a las tropas francesas que invadían su tierra natal, se llegó hasta Oviedo y en La Corredoria mató a un capitán de granaderos. Poco después le hicieron prisionero pero consiguió dar muerte a sus aprehensores y recobró la libertad..

Pese a su heroísmo y su coraje fue capturado nuevamente por las tropas del general Gautier quienes lo subieron a la plaza del derruido castillo de Tineo donde lo fusilaron en 1809. En el lugar exacto del fusilamiento se levantaba una cruz tallada sobre un gran bloque de piedra, que lleva en bajorrelieve la inscripción:

         “Aquí murió Pedro del Tronco en defensa de la patria”.

Este monumento pétreo, puede que sea el único de estas características que haya y se conserve en toda España, dedicado a un héroe popular de la Guerra de Independencia no militar de origen ni de alta alcurnia. Solicitado y reclamado de manera espontánea por aquellos que fueron sus vecinos, en memoria de quién tuvo el valor de defenderlos y pelear contra el invasor.

  Después de la guerra, la Junta Superior de Defensa del Principado, a instancias de los convecinos y del pueblo, elevó una propuesta al entonces Rey de España solicitando una pensión vitalicia para su viuda, solemnes funerales por el héroe y nobleza perpetua y hereditaria para sus hijos. Todo ello fue concedido, y las Cortes a propuesta del Consejo de Regencia, ordenaron que se inscribiese su nombre en el gran libro de los defensores de la patria.

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R. Mera

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