Rueda de otoños, rueda de vidas

Foto: Maribel

Son las últimas. Desesperadamente se agarran a las desnudas ramas en un último intento de vida. Contraponen su gastados amarillos a las sombras del anochecer que se abaten sobre el río.

Y se nos muestra el árbol como un símil de la vida. Son muchos los que se han quedado atrás. Son ya muchas las hojas y vidas perdidas procedentes todas de un mismo tronco. Y como dice Concha Velasco, los que primero fuimos viejos, luego mayores, seguidamente tercera edad y ahora población de riesgo, miramos el árbol nostálgicos y agradecidos. Somos esas últimas hojas amarillentas que cualquier brisa inoportuna puede tirar al suelo.

Pero el árbol volverá a renacer. Y vendrán nuevas primaveras que otra vez, en la rueda eterna y repetitiva de la vida, volverán a tener su otoño. Y les seguirán los fríos inviernos y los calurosos veranos. Y cada otoño, junto al río, el árbol volverá amostrar sus últimas hojas amarillentas.

.Comparte en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Pin on Pinterest
Pinterest
Share on Tumblr
Tumblr

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.