CANGAS: Cabos y cabos. Una clase peripatética

CANGAS: Cabos y cabos. Una clase peripatética

-¡Hola don Mera!

Me volví extrañado. Un chaval me saludaba desde los peldaños de la estatua del minero donde se encontraba en animada charla con otro.

-¿Y tú como sabes mi nombre si no te conozco?

-Porque lo dice siempre mi madre que fue a tu escuela y me enseña los villancicos que aprendió contigo, y si no me porto bien o no digo bien las palabras dice que se lo dirá a don Mera, por eso sé quién eres.

En cuanto inquirí el nombre de sus padres entendí la situación. El chaval tenía razón. Era todo tal y como me lo contaba.

-¿Y qué hacéis aquí?

-Estamos jugando a lo que sabemos del colegio yo ya este

Se paró, me miró y poniéndose un tanto rojo corrigió sobre la marcha

-Bueno, este y yo, no vaya a ser que me riñas como dice mi madre

-No te riño hombre, estás  aprendiendo. ¿Y qué es lo que sabéis?

-Bueno pues unas cosas sí y otras no. Nos preguntamos el uno al otro

-¿Puedo preguntar yo?, inquirí  recordando  otros tiempos un tanto lejanos ya.

-Si quieres. ¡Pero que no sea difícil!

-Vamos a ver. ¿A qué curso vais?

– A quinto dijeron al unísono

– A ver… a ver… ¿Cuál de los dos sabe los cabos más importantes de España?

-¿ Losss queee?, respondieron al unísono con estupor

-Los principales cabos de España. Los cabos

-¿Y que son los cabos?

-Ahora el que puso cara de estupor fui yo. ¿No sabéis qué son los cabos?

-No, no los he oído nunca, dijo uno. Ni yo, remató el otro

-Vamos a ver; los cabos son las porciones de tierra que se adentran en el mar

-¿El quée…? Eso no lo hemos dao

– Vamos a ver. Yo los aprendí en la escuela cuando era más o menos como vosotros y nunca se me han olvidado.

-¡Sí hombre! ¡Con lo viejo que eres ya te vas a acordar¡¡Eso es imposible! A ver ¡dínoslos!

-¡Pues claro! Y voy a dároslos por orden comenzando por el Norte y siguiendo todo el contorno de la Península Ibérica

-¡Eso tampoco sabemos qué es!. Tampoco lo hemos dao.

-Es que tú preguntas cosas muy raras, concluyeron convencidos

Te estás metiendo en un berenjenal Mera, me dije

-Venga, vale. Os digo los cabos.

Me giré un poco y extendiendo el brazo fui efectuando un movimiento cual si fuese señalando en el mapa la situación de los dichos cabos.

-Machichaco, en Vizcaya; Ajo, en Santander; Peñas, en Asturias; Estaca de Bares, en Lugo; Ortegal, Toriñana y Finisterre, en La Coruña; Trafalgar y Tarifa, en Cádiz; Gata, en Almería; el de Palos, en Murcia; De la Nao y San Antonio en Alicante; y el de Creus en Gerona, salmodié canturreando

-¡Joerr, que tío!, soltó animadísimo uno de ellos, apenas terminar la relación

-Los aprendimos tal cual venían en la Enciclopedia Álvarez, era el único libro que teníamos

-¡Que suertudos! Así teníais que estudiar muchos menos, nosotros tenemos más.

Decidí tomarlos un poco el pelo, dado que no tenía prisa alguna

-Pero aparte de esos hay más cabos, ¿eh? Como esos que os he dicho hay machísimos más, y luego están los del ejército.

-Eso tampoco sabemos lo que es. ¿También son de la tierra y el agua? preguntó uno de ellos que, al menos, se había quedado con la idea geográfica de cabo.

– No hombre no. Eso es un cargo militar. Primero están los soldados y luego los cabos.

-¿Y esos también te los sabes? ¿Venían en ese libro que dices?

-¡No hombre no!, eso es imposible!; y no vienen en ningún libro, son personas que están en el ejército.

-¡Ahh! Claro, es que tú eres maestro y así cualquiera. Y hablas en la radio, remachó el otro.

.-Bueno… bueno… La última

-A ver cuál de los dos me dice qué es un cabo de vela

-¿El queee, ho? ¿Qué es una vela?

-¡Sí hombre sí!, sélo yo. Una vela son las telas esas grandes con las que andan los barcos de los piratas. Salen en las películas

-Bueno, bueno no vas mal no. Esas telas grandes se llaman efectivamente velas , pero yo me refiero a las otras, a las que dan luz.

-Eso no existe solo dan luz las bombillas y las Leed.

-¡Y también los móviles si enciendes la linterna!, remató bien puesto al día su colega

El asunto se me complicaba. ¡Cómo me iban a decir que era un cabo de vela si no tenían la menor idea de qué era una vela, de las de cera, de las de alumbrar y que aun se usan en las iglesias!

Así se lo expliqué, pero al parecer sin mucho éxito.

-¿Y eso que tiene que ver con la tierra en el mar y los paisanos que mandan uno poco más que un soldao?

-En realidad nada, solo que todo ello se define con la misma palara “cabo”.

-Fijaos bien. Clase particular de Lengua: Cabo es un sustantivo; puede referirse al extremo de las cosas, al mango de un utensilio, a la porción de tierra que penetra en el mar, al grado inmediatamente superior al del soldado en la jerarquía militar, a una parte, lugar, sitio o lado, o al fin, límite o término de algo. Claro que si en vez de con “b” lo escribimos con “v!, entonces la cosa cambia ya que si lo utilizamos como adjetivo puede significar ‘cóncavo’; pero si lo hacemos como sustantivo entonces puede referirse a una ‘madriguera’; o puede ser el verbo cavar conjugado en primera persona del singular de presente, que significa levantar y mover tierra, o ahondar o penetrar en algo…

-¿Y todo ese rollo que no hay quien lo entienda y que no sirve para nada se lo explicabas a mi madre y  tenía que estudiarlo? Menos mal que ya no estás de maestro. Eres viejo y no sabes nada de lo que ahora se estudia. No hay que aprender nada de memoria, ni te suspenden, ni nada.

-No me dio tiempo ni a cerrar la boca que se me había quedado abierta de estupor y sorpresa. Salieron cono balas escaleras abajo camino de las Almenas.

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R. Mera