TINEO.- Y los vaqueiros volvieron a la Casa’l Puertu

Aunque han pasado ya varias fechas no queremos dejarlo `pasar. Queremos que en estos archivos que va conformando “De acebo y jara” quede constancias también de la antepasados de este año.

Un septiembre más, a más de mil metros de altitud, en la Casa’l Puertu, en Tineo, los vaqueiros celebraron su XXXIII Fiesta de la Trashumancia para homenajear sus raíces y el estilo de vida de sus antepasados y su de vida nómada.

Decenas de vaqueiros llegaron a caballo. Su misión esencial: custodiar un carro del país restaurado por Francisco Feito, de 89 años, de Aristébano, y tirado por una pareja de bueyes de Casa Franciscón procedentes de la braña de La Fajera, en Valdés.

 Los caminos de la parroquia de Villatresmil se llenaron de gaitas y panderos, de tractores con remolque, que reemplazaron al carro del país, y de alegría

Y llegaron desde los pueblos de Silvamayor, Candanosa y Alienes, en Valdés; y de La Folguerua, Aristébano, Las Tabiernas y Bustellán, en Tineo; Todos llegaron hasta la gran carpa de la Casa’l Puertu, donde se celebró una solemne misa y se hizo entrega de la payetsa de plata al doctor Rodríguez Reguero, de Noreña. De presentarlo se encargó el fundador de esta fiesta, Xuan García Gallo. «A los vaqueiros de Bustellán nos enorgullece que gente de toda Asturias se sienta acogida en nuestra braña», dijo, al tiempo que ponía el foco en modo de vida de los trashumantes que él conoce bien. «Es difícil, de mucho frío y mucho calor, pero muy bonito, rodeados de animales, familia y naturaleza”, rememoró. Y quedaron todos en verse al año que viene

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R. Mera