De colgar por uno u otro lugar y las memeces del lenguaje

De un tiempo a esta parte, y cada vez con mayor intensidad y frecuencia, los sarpullidos cutáneos que a muchos les brotan por un quítame allá esta o aquella declaración, comentario o twis, nos salen con mayor frecuencia. Se nos está poniendo la piel tan fina  y suave que el más mínimo roce del airecillo del diario acontecer nos llena del dichoso sarpullidlo y hace que pongamos en pie todas nuestras, llamémoslas “razones”, pero tan solo por no llamarlas ya de entrada “memeces“logrando tan solo con ello que el sarpullido sea mayor y más escandaloso a ojos ajenos.

Pero es tan sutil la situación que el tal sarpullido solo nos brota si lo que no queremos oír, o no nos place ni conviene, procede de “los otros”, si es de “los nuestros”, entonces son razones evidentemente “democráticas y de progreso”.

Pero la situación ya no es tan solo de alcanzar la memez completa, sino colocarnos en el ridículo más universal, especialmente cuando el tuitero de turno va  a la literalidad de la frase sin percatarse de que el idioma tiene múltiples resortes, formulas y formas, de llevar el pensamiento y las ideas de uno a los otros mediante el habla y sus recursos literarios y dialécticos.

Sírvanos de referencia el dicho de Abascal señalando que “habrá un momento en el que el pueblo querrá colgar de los pies” a Pedro Sánchez. Señalada la falta de prudencia del político a todas luces evidente, el dicho no va más allá de ser una hipérbole, incluso exagerada si se quiere, pero hipérbole. Ítem más, tal expresión seguro que la han escuchado muchos de ustedes en variadas y diversas circunstancias con una mayor expresividad y rotundidad tal como al castellano corresponde, pues aquí en este país, antes España, cuando alguien expresa este deseo nuca indica que ha de colgarse a nadie por los pies, sino por otro lugar, aquel que define la condición de hombre del señalado. Y nunca va la cosa más allá del exabrupto. Pasado éste todo sigue su curso. Pero el querer definirlo como “delito de odio” y denunciarlo a la Fiscalía no va más allá del sarpullido de cada individual progresismo de moqueta  envuelto en papel de celofán y apuntando a “la maldad” de los contrarios, culpables de todo lo que sucede. Y entiéndase la situación en todo lugar y sean los que fueren los protagonistas. Acuérdense de las veces que unos u otros expresaron este deseo y por el sitio antes señalado con respecto  a Franco y… éste murió tranquílame en la cama de un hospital

Y en la línea del progresismo, el feminismo,  el fascismo y todas esos “ismos” con los que definimos a todos y cada uno de lo que no piensan igual que el que habla, sea o no político, les cuento que en allá a principios de años leía que los Reyes Magos de un determinado lugar acudirían acompañados de “sus pajes y mujeres empoderadas”  ridícula perífrasis para evitar el que solo aparezca el masculino “pajes” y soslayar el tener que escribir “pajas” con sus negativas connotaciones. Y la misma ridiculez la encontraba en Redes en la que se escribía en el pasquín anunciador que “Los Reyes y las Reinas Magos y Magas llegarían escoltados y escoltadas por soldados romanos hombres y mujeres”

Para mear y no echar gota.

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R. Mera