¿Se acabó la digitalización escolar?

Y tomaron una decisión drástica. Suecia, y en ello están otros países del Norte europeo, tomó la decisión de habilitar los correspondientes presupuestos para que las escuelas compren libros en papel y sea obligatorio el que tengan bibliotecas en las mismas.
Resaltemos de entrada como uno de los primeros países en introducir la digitalización en la enseñanza es también ahora el primero en suprimirla al comprobar su fracaso. Y realcemos también el hecho, para nosotros inaudito pero tremendamente eficaz, de habilitar primero los dineros y después legislar sobre lo que se pretende poner en marcha. No al revés como aquí solemos hacer o, simplemente, se aprueba algo pero sin dotación económica alguna.
Explican suecos y noruegos, entre otros, que la introducción de la digitalización, acompañada de “la pedagogía progresista”, han fracasado y que quizás se procedió a su puesta en marcha sin disponer de pruebas sólidas de su eficacia”. A lo largo de los 90, aquí y acullá, se efectuaron fuertes inversiones en la digitalización y se obligó a los docentes a efectuar rápidos cursos y seminarios de preparación par su inmediata aplicación en las enseñanza. Por su parte, los alumnos debían buscar conocimiento individualmente y en grupos, y presentar los resultados de forma escrita. Debían preparase para la vida laboral con arreglo a los cánones y competencias que presentaba el siglo XXI.
Se comenzó a prescindir de las lecciones dirigidas por el maestro, supuestamente aburradas y expresión de una visión autoritaria del conocimiento. Se rechazaban también los libros de texto al considerarse pasivo el aprender en ellos y que venían a ser así como la antítesis de la creatividad. Además de ello se incentivaban las visitas y viajes de estudio con el fin de incentivar la tradicional pereza de los alumnos ante los trabajos escolares y contribuir así al objetivo político de la igualdad. Además de ello se dieron pasos significativos en la programación: En Lengua no se leían libros concretos sino extractos. No se estudiaba la geografía de un país en su totalidad sino que bastaba con una región. En Historia se estudiaba un período concreto y no la cronología. Y así en uno y oíros campos. Aquí llegaron a estudiarse los ríos (y aun sucede) tan solo en el tramo que afectaba a cada Comunidad, como si el resto no existiese o influyese.
El cambio que ahora se propone no significa eliminar por completo las pantallas, sino equilibrar su uso y reducir su presencia en las edades más tempranas, donde los especialistas han mostrado preocupación por el impacto en la comprensión lectora y la atención y el desarrollo de habilidades básicas.
Muchos docentes han comenzado a limitar el uso de tabletas y a reintroducir actividades como tomar apuntes a mano, trabajar con cuadernos y consultar enciclopedias y textos físicos.
Muchos docentes han comenzado a limitar el uso de tabletas y a reintroducir actividades como tomar apuntes a mano, trabajar con cuadernos y consultar enciclopedias y textos físicos. La decisión se apoya en estudios que sugieren que los niños comprenden mejor la información cuando la leen en papel, ya que la digitalización rápida no siempre ha traído los resultados esperados.
Aunque la tecnología sigue teniendo un lugar en la educación sueca, el país está apostando por un modelo más equilibrado, donde lo digital sea una herramienta complementaria y no el centro del aprendizaje.
Alrededor de 2010 interrumpieron con fuerza los móviles y los jóvenes se volcaron en ello con frenesí cayendo en picado la lectura y el sosiego de los análisis.
Según informaron psicólogos y pedagogos, el desarrollo del habla en los niños se retrasaba si se utilizaban las pantallas como niñeras, las habilidades y los conocimientos seguían la misma suerte, la sociabilización se perdía. La relación con los padres se veía afectada negativamente, especialmente con los adolescentes, el sexo y la pornografía irrumpieron en la vida de estos aún no preparados para ello.
Unido lo uno a lo otro se encendieron todas las alarmas, y expertos, padres y educadores, vinieron a coincidir en que el excesivo uso de las pantallas estaba deteriorando alarmantemente la salud, incluso física de los estudiantes en general. Y comenzaron las restricciones hasta llegar a la situación en que ahora nos encontramos: marcha atrás en busca de la estabilidad perdida y el buen y lógico discurrir de la cosas dando a cada cual y a cada qué su tiempo de desarrollo.
Expertos, padres y educadores, vinieron a coincidir en que el excesivo uso de las pantallas estaba deteriorando alarmantemente la salud, incluso física de los estudiantes en general
Los docentes son conscientes de que han de luchar contra las dinámicas propuestas de contenidos de televisiones y redes sociales y que ello es harto difícil, pero no se rinden. Estudios recientes han constatado que el dominio de los conocimientos, más que el de las habilidades específicas en el manejo los ordenadores, han demostrado que los que poseen aquellos sacan mucho más rendimiento a las máquinas y ello se ve reflejado en las evaluaciones y el conocimiento de las materias que integran cada currículo ya sea éste del Bachiller o de la Universidad.
Así pues todo apunta a que la irrupción abrupta y generalizada de la enseñanza llamada progresista y su combinación con la utilización de las nuevas herramientas no ha cristalizado en los bienes y conocimientos que se le atribuían por el hecho único de existir, quizá hubiese demasiada precipitación en su puesta en marcha o ello se hizo sin haber analizado profundamente los métodos, medios y resultados.
Bien está la marcha atrás si con ello logramos reconducir la educación y la enseñanza a la reglas iníciales que los tiempos y conocimientos han ido asentando de la mano de grandes pensadores y profesores. A ello agreguemos luego, una vez comprobados y testados todos los conocimientos, las herramientas que los nuevos tiempos han traído.
Quizás por ello me veme a la cabeza aquel refrán de”No por mucho madrugar amanece más temprano.”
Buenas tardes




