CANGAS DEL NARCEA.- La mina de Cerredo podrá reabrir la semana que viene

Los trabajadores de la mina de Vega de Rengos, en Cangas del Narcea, que gestiona la empresa Tyc Narcea, han vuelto de su protesta en Oviedo con esperanzas renovadas. No consiguieron su objetivo de reunirse con el director general de Minería, Javier Cueli, pero en su lugar fueron recibidos por el jefe de servicio de Minas, Santiago Berjano, quien les informó que la previsión que tiene la dirección general de Minas es que la empresa reciba la autorización para reanudar la actividad la próxima semana. La Administración mantiene paralizado el único taller de explotación de la mina desde que en noviembre se produjo un hundimiento que supuso el fallecimiento de dos trabajadores.

“Berjano nos dijo que ellos ya tienen hecha toda la documentación de cómo hay que seguir trabajando en ese tajo, que solo falta que la comisión de expertos conteste, algo para lo que tienen de margen administrativo hasta el lunes”, detalla el portavoz de los trabajadores, Rubén Menéndez, que señala que, en principio, lo que les trasladó el jefe de servicio de Minas es que “la semana que viene nos darían el visto bueno para seguir funcionando”.

La paralización de la mina hizo que la empresa presentase un Expediente de Regulación de Empleo (ERTE) a mediados de enero que afecta a la mayor parte de la plantilla, compuesta por más de 80 trabajadores. Desde hace unas dos semanas, tan solo 15  continúan en activo realizando labores de mantenimiento, una situación que está generando mucha incertidumbre en la plantilla con dudas de hasta cuándo se podría alargar la inactividad y temor por el futuro de la mina. Puesto que recuerdan que parar una mina conlleva un “riesgo, porque una mina necesita actividad”.

La plantilla quiso hacerse oír en Oviedo con una pequeña protesta ante las oficinas de la Consejería de Industria que estuvo encabezada por una pancarta en la que se podía leer: ¡Justicia para nuestra mina! ¡Basta de incompetencia! Palabra de minero: lucharemos por nuestro trabajo hasta el final”. Además, avanzan que si el martes de la semana que viene no llega la autorización de actividad convocarán una nueva protesta.

«No tienen empatía. Todos entendemos que la seguridad es lo primero, pero la mina no puede estar parada mucho tiempo: es más peligroso que otra cosa. Llevamos parados desde el 21 de noviembre; tres meses es muchísimo tiempo», señaló Menéndez quien insistió en que «ya van tres meses. La empresa, hace 20 días, tuvo que hacer un ERTE porque la situación era insostenible. Pedimos una reunión de los trabajadores con el director general para ver si nos aclaraba algo, pero no nos ha contestado, ha sido un ni que sí ni que no».

Hasta ahora, los 70 empleados de la plantilla se mantenían dados de alta, desempeñando labores de mantenimiento o disfrutando de vacaciones. Con la aplicación del ERTE, que afecta al 75% del personal, únicamente permanecen 14 trabajadores en activo: diez dedicados a tareas de mantenimiento y cuatro en la planta de tratamiento. La explotación continúa cerrada mientras avanzan las investigaciones y la evaluación de los informes técnicos sobre el desprendimiento que, según las primeras hipótesis, habría sido «fortuito e imprevisto» y de posible origen geológico.

.Comparte en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Pin on Pinterest
Pinterest
Share on Tumblr
Tumblr

R. Mera