SUROCCIDENTE.- Conflictividad y desafío en las aulas

Según un informe de la confederación de sindicatos de enseñanza en el que se engloba el asturiano SUATEA, el 79,13% de los profesores asturianos reconocen vivir bajo un clima de conflictividad en sus aulas. Denuncia una profesora que prefiere no identificarse:»Yo vi cómo un alumno pegaba a otro profesor, y no sabes cómo intervenir”. Y aclara «Era un niño de 11 años, con gran fuerza e incapaz de gestionar la frustración». Los datos amparados por el estudio, muestran un panorama que va en aumento: Casi ocho de cada diez docentes, ocho de diez fíjense bien, manifiestan enfrentarse cada vez a más agresiones físicas y verbales aquí, en el Principado, según el mismo estudio.
«Lo que nos encontramos en clase son bastantes alumnos con trastornos graves de conducta; se trata de niños muy difíciles de controlar, generalmente con mucha agresividad», explica la profesora antes citada que reconoce sentirse «sola» ante esta situación: «No tenemos el respaldo de la Consejería». Tampoco el de muchas familias.
Más datos del estudio citado: el 75,23% de los profesores asturianos ve esas conductas agresivas también en las familias. «Cuando empiezas a indagar un poco ves que estos niños, tuvieron algún tipo de conflicto, vienen de familias problemáticas», explica la docente, que reconoce que son «situaciones difíciles» pero que «en ningún caso deben pagar los profesores».
El estudio de STEs va más allá. Analiza las «causas del malestar docente en la enseñanza pública no universitaria» con 13.213 docentes entrevistados en todo el país, de los que solo el 57,49% califica su trabajo como «digno y adecuado» y una falta de motivación derivada de las situaciones vividas en el aula. «Muchos compañeros optan por coger una baja laboral por ansiedad; y cuando vas a su aula a cubrirle, entiendes muchas cosas, hay ambientes muy complicados”, explican. En cuanto al salario, el informe revela que el 88,13% de los profesores lo considera inadecuado.
Pese a tener unos porcentajes de conductas agresivas muy elevados, según el informe, Asturias no es de las regiones peor paradas, lo cual no deja de ser un alivio.

Diez de la mañana en el aula de sexto de Primaria de un colegio asturiano. La maestra que venimos citando anuncia un examen. Es entonces cuando uno de sus alumnos comienza a insultarla. «Dar alguna orden dentro de la rutina diaria del colegio se convertía en una odisea«, explica. Todo lo que no fuese del agrado del alumno terminaba con algún tipo de agresión verbal: «Llegabas a tener miedo al corregirle actitudes o mandarle hacer tareas».
Y fíjense bien: Aquí en Cangas, una profesora vio con estupor como uno de sus alumnos, al corregirle su actitud en el aula, se acercó a su mesa, colocó sus partes pudendas encima de la mesa mostrándoselas desafiante a la profesora. Llamados los padres, el progenitor la espetó que “no sería para tanto, y menos aún para asustarse por una chiquillada, que ella seguro que ya habría visto eso en más ocasiones.
Ahora juzguen ustedes mismos. Es como para mear y no echar gota.




