SUROCCIDENTE.- El definitivo declive minero

Tras todo lo ocurrido, y que aún continua sucediendo, en el sector mineros asturiano, el resultado es que las tres explotaciones de carbón que operaban en los últimos años en Asturias, después de los cierres por decisión de la Unión Europea, quedan en el aire a la espera de decisiones judiciales, aunque por distintas razones. La explotación de Tyc Narcea, en Vega de Rengos (Cangas del Narcea) está pendiente de la aprobación del permiso de explotación y de una resolución del Instituto para la Transición Justa; la de Mina Miura (Ibias), de Carbones La Vega, está sumida en una batalla laboral al adeudar el propietario a la plantilla las nóminas de casi un año completo; y la de Pilotuerto, en Tineo, se enfrenta a una decisión judicial que establezca las vías de su posible venta y despeje su viabilidad futura.
Tras los planes de cierre de la minería del carbón, la actividad extractiva del mineral quedó congelada en Asturias en 2018. Posteriormente, tres minas reabrieron amparándose en un marco jurídico que ahora se encuentra en cuestión, por distintas razones, tras el grave accidente mortal que segó la vida de cinco mineros en una explotación ilegal en Cerredo. Poco más de un año después del siniestro, el sector está apuntillado, con su futuro pendiente de decisiones judiciales o administrativas. La última pieza del puzzle quedó al descubierto al trascender los graves problemas de viabilidad que atraviesa la mina de Pilotuerto, en Tineo. Con ella se mantienen en el aire ya todas las explotaciones de carbón que operaban en Asturias: ninguna de las tres que actuaban legalmente mantiene actividad.
La dueña de la explotación tinetense (la firma NMR, que llegó a ser el principal operador de carbones de El Musel), está declarada en concurso de acreedores desde noviembre de 2021 y tiene encima la espada de Damocles de una decisión judicial inminente (en cuestión de días, según las distintas fuentes) sobre su futuro.
La mina de Pilotuerto forma parte de los activos de NMR, que afronta deudas que rondan los 168 millones de euros. En diciembre del año pasado, la explotación contaba con una oferta de compra, por una cuantía de unos 7,5 millones que finalmente fue cuestionada por algunos de los acreedores, lo que motivó que el ofertante desistiese de su propuesta. La propiedad de la mina atribuyó la oferta a un empresario cercano a la propia administración concursal, lo que niega tajantemente el despacho que gestiona las deudas de NMR. Según la empresa hasta ahora titular, esa operación la obligó a declararse en liquidación, lo que determinó las situaciones posteriores.




