SUROCCIDENTE.- Acoplando el hacer sanitario a la nuevas Áreas asturianas

Los nuevos equipos directivos de la sanidad pública asturiana ya están nombrados, después de varios retrasos. Las ocho áreas sanitarias han quedado fusionadas en tres que están dirigidas por 26 gerentes y directores y 31 subdirectores.
Lo que se está estrenando en Asturias es la nueva estructura del mapa salud. La anterior, implantada en 1984, constaba de ocho áreas de salud. La actual es la siguiente: área I: Occidente (las antiguas zonas de Avilés y Jarrio); área II: Centro-Suroccidente (las antiguas áreas de Oviedo, Caudal y Cangas del Narcea); y área III: Oriente (las antiguas áreas de Gijón Nalón y Arriondas).
Según la consejera de Salud, Conchita Saavedra, la reordenación del mapa sanitario era “algo imprescindible” y constituye “la mayor reforma administrativa de Asturias, en la que van a salir ganando la ciudadanía, los profesionales y, por supuesto, la gestión
Según la consejera de Salud, “el nuevo marco de gestión propiciará que los pacientes más alejados del centro tengan acceso a mejores prestaciones hospitalarias sin necesidad de desplazarse de su hospital comarcal”. Además, pronosticó, “será más fácil conseguir profesionales, porque va a ser más atractivo, y habrá nuevas prestaciones”.
«El nuevo sistema va a hacer más atractivo el desplazamiento de profesionales a las alas»
Resulta obvio que si los asturianos de la periferia reciben “mejores prestaciones hospitalarias sin necesidad de desplazarse de su hospital comarcal” será porque los médicos se muevan del centro a la periferia. La gran cuestión escómo se llevarán a cabo estos movimientos, bajo qué marcos legales y organizativos.
La premisa básica es que, como norma general, a los médicos del Sespa les genera un tirón casi irresistible trabajar en los grandes hospitales del centro y les suscita un nulo interés moverse a los centros sanitarios de las alas. La Administración sanitaria cuenta con una herramienta legal, denominada “movilidad forzosa por razón del servicio”, cuya aplicación disgusta notablemente a los facultativos asturianos. Estos desplazamientos conllevan una remuneración, pero así y todo provocan disgusto, motivo por el cual el Sespa y los sindicatos buscan desde hace largo tiempo una fórmula que aplaque el malestar y que se convierta en una herramienta útil para los nuevos gestores sanitarios.
Y esa herramienta figura en un proyecto de decreto que lleva rodando más de un año y que en el momento actual parece dormir el sueño de los justos. Se trata de una norma destinada a regular la cobertura de los puestos de la sanidad asturiana con menor atractivo, y que se basa en el establecimiento de incentivos, entre los que destacan dos elementos: mejoras retributivas y la posibilidad de autoorganizar la jornada laboral, incluso concentrando horas algunos días para poder recortar la semana.
En el plano salarial, el borrador de decreto recoge el reconocimiento de un componente del complemento específico, un plus retributivo que para los médicos será de 6.000 euros anuales el primer año, de 7.200 el segundo y de 8.400 el tercero. Para las enfermeras, de 3.900 euros anuales el primer año, de 4.680 el segundo y de 5.460 euros el tercer año. Para el grupo C1 (técnicos superiores), de 2.535 euros el primer año, de 3.042 euros el segundo y de 3.549 euros el tercer año. Y para el grupo C2 (auxiliares), de 1.647 euros el primer año, de 1.977 el segundo y de 2.306 euros el tercero.
En el capítulo de «flexibilización» de la jornada laboral y del horario de trabajo para «conciliar la vida laboral con la personal», el texto consagra la opción de «establecer nuevas jornadas de trabajo que permitan concentrar su prestación de servicios en menos días o comenzar su jornada laboral más tarde, para facilitar su desplazamiento a los centros de difícil cobertura». Esta plasticidad horaria lleva vigente desde hace años en el Hospital de Cangas del Narcea, con resultados aceptables en el que es el centro hospitalario menos accesible desde el centro de Asturias. La idea es implantarla también en los hospitales de Jarrio y Arriondas con el fin de facilitar la cobertura de plazas de escaso tirón. Como es natural, esta flexibilidad estará supeditada a «las necesidades organizativas o de planificación de cada centro».
La flexibilidad horaria lleva vigente desde hace años en el Hospital de Cangas del Narcea, con resultados aceptables
En abril de 2025, la consejera de Salud, Conchita Saavedra, anunció que la normativa de los puestos de difícil cobertura entraría en vigor «después del verano», pero la realidad es que se aproxima otro verano y nada se sabe del decreto de puestos de difícil cobertura. Según ha podido saber este periódico, el retraso de esta norma está provocado por las reticencias de la Dirección General de Empleo Público debido a que su aplicación implicaría un aumento de gasto, dado que no es lo mismo que algunos médicos se desplacen de manera ocasional a los hospitales de las alas que el hecho de retribuir su estancia permanente en los centros sanitarios de la periferia




