Un ejemplo a seguir: Un pueblo de León de 100 habitantes que alquila su bar para no desaparecer

El precio se establece en cien euros anuales

Que los pueblos van desapareciendo poco a poco es una evidencia que no necesita demostración empírica alguna, basta recorrer tanto esta comarca como otra tantas de la denominada España vaciada par darse cuenta de esta dolorosa realidad.

El bar

Pero hay pueblo, hay aldeas, de una y otra parte de la geografía española que se niega a desparecer, se aferran a su tierra a su historia o al cariño y amor de sus vecinos para no desparecer e intentar, por cualquier medio, resurgir de sus propias conizas. Y para ello no escatiman en imaginación o fórmulas.

Les traigo hoy hasta aquí el ejemplo de un pequeño pueblo de León dispuesto a dar nueva vida al mismo considerando y destacando  al bar del pueblo como elemento esencial para apuntalar su propia existencia. Y para ello, lo alquila

«El coste del arrendamiento tiene un precio simbólico», destaca Alejandro Rancho, pedáneo de Quintanilla de Flórez, que así se llama el pueblo, sobre el concurso abierto en su localidad para volver a poner en funcionamiento el bar del pueblo y reactivar así la oferta de ocio y cultural.

Cualquier persona, familia o grupo que quiera hacerse cargo del mismo lo podrá hacer desde tan sólo 100 euros al año, que es el canon mínimo que se exige a los licitadores. La cantidad se abonará cada ejercicio coincidiendo con las fiestas patronales de la localidad.

La inversión en el bar es mínima ya que «la cocina está totalmente equipada», informa Alejandro. La superficie del edificio es de 190 metros cuadrados: 152 del bar y 38 de baños y otros equipamientos.

El arrendatario hará de adquirir el compromiso de  dinamización social del bar y  la  comercialización de productos típicos de León, al menos embutidos  y vino de esta provincia.

 Además se considerarán aportaciones  favorables el presentar actividades complementarias como jornadas gastronómicas, temáticas como contar con un cortador de cecina o degustaciones de productos; o actuaciones musicales o artísticas.  Las actividades comprometidas serán responsabilidad y a cuenta del adjudicatario y se realizarán en el bar y/o su terraza, pudiendo utilizar previa solicitud a los licitadores el local adyacente propiedad de la Junta Vecinal, para ambientar y elevar la calidad de la oferta de ocio y hostelería.

El texto que recoge las condiciones señala que el adjudicatario deberá garantizar, como mínimo, que se abra el bar 6 días a la semana, incluyendo fines de semana y festivos locales de 13 a 21 en invierno y hasta la medianoche en verano.

Tomémoslo como referenica para muchos de nuestro pueblos y  que cunda el ejemplo de esta propuesta

Buenas tardes…

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R. Mera