CANGAS DEL NARCEA.- El obispo más reconocido que ha tenido Córdoba era natural de Corias (Cangas del Narcea)

Fray Albino González

Coincidiendo con el año en el que se cumple el 80 aniversario de su nombramiento como obispo, en Córdoba han creído oportuno recordar la figura de fray Albino, una de las personalidades más influyentes de la ciudad. Dominico, destacó por su preparación intelectual y su compromiso con los más necesitados.

Albino nació el 18 de enero de 1881 en Corias, al lado de su monasterio dominico,  en el municipio asturiano de Cangas del Narcea, en el seno de una familia numerosa y profundamente cristiana. A los 25 años, recibió la ordenación sacerdotal en Valladolid.

En 1909 obtuvo el doctorado en Letras y Ciencias por la Universidad de Madrid con Premio Extraordinario, completando posteriormente su formación en las universidades de Berlín (Alemania), Roma (Italia) y Friburgo (Suiza). Dominaba el francés, el alemán, el inglés y el italiano.

No resulta extraño que el historiador y canónigo Manuel Nieto Cumplido lo calificara como uno de los obispos mejor preparados intelectual y pastoralmente de todo el episcopado cordobés del siglo XX. El propio Nieto Cumplido recuerda un dato significativo: los únicos prelados de la diócesis de Córdoba que cuentan con un artículo propio en el Diccionario de Historia Eclesiástica de España (Madrid, 1972) son Osio, primer obispo de Córdoba, y fray Albino, lo que refleja la extraordinaria relevancia histórica alcanzada por ambos.

Antes de llegar a Córdoba, desempeñó el episcopado de Tenerife entre 1924 y 1946. Fue nombradoobispo de Córdoba el 18 de febrero de 1946y tomó posesión de la diócesis con 65 años, encontrándose una ciudad marcada por las consecuencias de la posguerra, el chabolismo y una grave escasez de viviendas.

Apenas unos meses después publicó su primera carta pastoral, titulada Realidades, anhelos y esperanzas, fechada el 15 de julio de 1946, en la que ya dejaba entrever cuál sería el eje de su pontificado.

Busto enla Plaza Cañero

Impulsó la Asociación Benéfica La Sagrada Familia

Consciente de la dramática situación que atravesaban miles de familias cordobesas, impulsó el 5 de febrero de 1947 la Asociación Benéfica La Sagrada Familia, una iniciativa pionera destinada a proporcionar unhogar digno a quienes carecían de él.  A partir de entonces, comenzó a ser conocido popularmente como el obispo obrero.

Bajo su dirección se promovió la construcción demiles de viviendas unifamiliares con rentas asequiblesy sin necesidad de aportar una entrada inicial. Junto a las obrascreó fábricas y talleres que abastecían de materiales de construcción, además de un comedor donde los trabajadores podían almorzar por 1,50 pesetas. Su objetivo era dotar a las nuevas barriadas de todos los servicios necesarios para desarrollar una auténtica vida comunitaria.

Gracias a esta iniciativa crecieron barrios como el Campo de la Verdad o Cañero, ofreciendo en pocos años una solución habitacional a más de 15.000 personas en una ciudad que sufría una de las mayores crisis de vivienda de su historia reciente.

La labor de fray Albino no se limitó al ámbito social. Durante su episcopado promovió la creación de 86 parroquias y la construcción de 35 nuevos templos, además del Seminario Nuestra Señora Reina de los Ángeles, en la sierra de Hornachuelas, levantado gracias a la donación de la marquesa de Peñaflor.

También impulsó notablemente las vocaciones sacerdotales. Mientras en 1946 el Seminario contaba con poco más de 200 alumnos, durante el curso 1953-1954 la cifra superaba ya los 400 seminaristas.

Fray Albinofalleció el 13 de agosto de 1958, a los 77 años, tras padecer durante meses intensos dolores que, según diversas fuentes, estuvieron provocados por una leucemia que no llegó a diagnosticarse en vida.

Entre los numerosos reconocimientos recibidos destaca la carta que le dirigió el papa Pío XII con motivo del 50 aniversario de su ordenación sacerdotal, en la que felicitaba al prelado por su fecundo ministerio pastoral.

En 1969, el escultor cordobés Manuel Cabello Pastor, tras ganar el concurso convocado al efecto, realizó el monumento dedicado al obispo situado junto a la parroquia de San José y Espíritu Santo, sufragado mediante suscripción popular.

Décadas más tarde, el 8 de junio de 2000, el Ayuntamiento de Córdoba aprobó por unanimidad dedicarle la avenida de Fray Albino e instalar una lápida explicativa junto al citado monumento, reconociendo así el legado de quien transformó para siempre la vida de miles de cordobeses.

A.Gonzale

Albino González Menéndez-Reigada, O.P., (Corias, Cangas del Tineo, Asturias, 18 de enero de 1881 – Córdoba, 13 de agosto de 1958) fue fraile dominico, filósofo, jurista, teólogo y obispo católico español. Ocupó los cargos de obispo de Tenerife (1925-1946) y obispo de Córdoba (1946-1958). Destacó por su labor social y el impulso que dio a ciertas infraestructuras. Además, fue el autor del Catecismo Patriótico Español que se estudió en las escuelas españolas durante los primeros años de la Dictadura de Francisco Franco.

Era hermano del también sacerdote y fraile dominico Ignacio González Menéndez-Reigada, que fue profesor de filosofía, de lengua griega y de lengua hebrea en Convento dominico de Corias, y de teología en el Convento de San Esteban Salamanca, además de director de la revista La Vida Sobrenatural entre 1928 y 1933.

En 1896 ingresó en la Orden de Predicadores en el Convento de San Juan de su municipio natal, realizando su profesión religiosa en 1897. Allí cursó sus estudios eclesiásticos de latín, humanidades y filosofía. Pasó entonces a la ciudad de Salamanca. Cursó sus estudios teológicos en el Convento de San Esteban, donde obtuvo primero la licenciatura y después el doctorado en Sagrada Teología. Simultáneamente cursó las carreras de Derecho y de Filosofía y Letras en la Universidad de Salamanca, donde obtuvo la licenciatura en Derecho y la licenciatura en Filosofía y Letras. Fue ordenado sacerdote en 1906 en Valladolid, con veinticinco años de edad.

Entonces fue destinado a Madrid, en cuya Universidad Central obtuvo el doctorado en Derecho y el doctorado en Filosofía y Letras. Inmediatamente fue becado por la Universidad de Salamanca para ampliar estudios en la Universidad de La Sapienza de Roma (1910-1911) y en la Universidad de Berlín (1911-1912), donde cursó estudios de filología de las lenguas neolatinas. Su gran facilidad para los idiomas le permitió expresarse y hablar con soltura cinco idiomas: francés, inglés, italiano, griego antiguo y latín. También realizó estancias de estudio e investigación en la Universidad de Friburgo y otras universidades de Suiza. Recibió el título de Maestro en Sagrada Teología, el mayor título académico concedido por la Orden de Predicadores.

.Comparte en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Pin on Pinterest
Pinterest
Share on Tumblr
Tumblr

R. Mera