SUROCCIDENTE.- Los viticultores estudian adelantar la vendimia en unos 20 días

La vendimia asturiana pueda adelantar sus fechas con las bodegas pendientes de dos factores que este año parecen correr a la vez: cuándo estará lista la uva y con qué manos podrán recogerla.
En una región que suma algo menos de un centenar de hectáreas de viñedo, casi toda la superficie vitícola se concentra en la DOP de Cangas del Narcea, en el Suroccidente asturiano. Son pequeñas parcelas de montaña, muchas de ellas de difícil acceso, repartidas principalmente entre Cangas del Narcea e Ibias. Una actividad de dimensiones modestas si se compara con las grandes zonas vitivinícolas españolas, pero que mantiene empleo y actividad agrícola en el territorio y suma además un valor cada vez más ligado al paisaje, la gastronomía y el enoturismo.
Este año, además, el calendario se ha puesto a correr. En Ibias hay bodegas que ya manejan las próximas fechas de finales de agosto para comenzar a recoger la uva, varias semanas antes de lo habitual. La previsión más temprana llega de Siluvio Bodegas y Viñedos que ha señalado la posibilidad de iniciar la campaña empezarán alrededor del 22 de agosto, frente al 12 o 14 de septiembre del año pasado. Son entre 20 y 25 días de diferencia. La decisión llega después de analizar muestras tomadas en estos días. Está muy, muy adelantada».
El adelanto no significa que toda la DOP Cangas vaya a seguir exactamente el mismo calendario. La propia geografía hace que cada viñedo tenga su ritmo. Ibias presenta unas condiciones particulares como ser el concejo más caluroso de Asturias, una circunstancia que ayuda a explicar que allí la maduración pueda llegar antes que en otros puntos de la denominación.
Alicia Fernández, directora técnica de la DOP, también ha observado que la evolución de la uva va por delante de otros años. El envero, ese momento en el que las uvas tintas comienzan a cambiar de color y entran en una fase decisiva de maduración, «está viniendo un poco adelantado». Julio aceleró el proceso, aunque las temperaturas más frescas de los últimos días han frenado algo esa evolución. «Ahora está un poco más estático», señala.
Por eso, desde la denominación todavía prefieren no poner una fecha cerrada a la campaña.
Adelantar la vendimia no consiste simplemente en tachar una fecha y escribir otra en el calendario. Si la uva está lista antes, también hay que tener antes preparados los trabajadores, los turnos, el transporte, los medios de recogida y todo lo necesario para que la bodega pueda recibir y procesar la uva. Ahí aparece el segundo gran frente de esta campaña: las manos.
Encontrar trabajadores, otra carrera contra el reloj
La falta de trabajadores que arrastra el campo español también alcanza a las bodegas asturianas. Según los datos de la información sectorial nacional, el 63% de las bodegas tuvo dificultades para completar sus plantillas durante la vendimia de 2025. Este año, con un calendario que puede adelantarse, el margen para encontrar y organizar las cuadrillas se reduce todavía más.
El origen de esos trabajadores refleja además un cambio que ya forma parte del campo español. En Siluvio, alrededor del 90% de la cuadrilla es extranjera, con personas procedentes de Senegal, Guinea, Mauritania, Colombia y otros países. Solo el 10% son españoles.




