Un tixileiro en la red. De Tablao al mundo en un clic

Pepe R.- Victorino en su torno
Pepe R.- Victorino en su torno

No hace muchos años, si alguno hubiésemos contado que la localidad de Tablao, en Degaña, iba a ser conocida en todo el mundo a través de Internet, aparte de preguntarnos qué demonios era eso de la Internet, nos hubiesen tratado de locos.

Pues nada de locura. Así ha sido. Y hay  responsables: Francisco Rojo, del centro SAT de Cangas y  Víctor García

Tablao es uno de esos pueblos semiperdidos que se encuentra a la entrada de Muniellos, en pleno Parque de Fuentes, que fueron cuna de la cultura tixileira .Esta cultura cuenta con un habla especial y determinada al igual que ocurría entre los componentes de otros gremios que la utilizaban para hablar y entenderse entre ellos sin que se enterase nadie ajeno al grupo de lo que se decía. Estas jergas eran muy convenientes en ferias y la hora de fijar y cerrar tratos.

Pues bien, una empresa de ese apartado lugar asturiano en el que el tiempo se detuvo ha tiempo y se halla libre de ruidos contaminación, prisas, e incluso de la ajetreada y bulliciosa mida moderna, ha sido premiada por FAPEA (Federación Asturiana de Profesionales y Empresarios Autónomos) en la categoría de “Integración en las tecnologías de la información”.

Y es que “Quei Vitorino” se ha tomado muy en serio lo de estar presente en Internet. Tanto es así que el negocio usa seis páginas web distintas para promocionar diversos aspectos de su actividad, dos blogs, y numerosas cuentas de facebook, twitter, instagram, linkedin y cualquier red social imaginable. La empresa está compuesta por una casa rural con actividades de ecoturismo activo, un  taller de artesanía y una  tienda de venta de esos productos. La llevan Victorino García, su mujer Rosalía Rodríguez, y el sobrino de ambos, Víctor García.

Es éste el que tienen especialmente clara la situación: “Internet tiene imagen de ser una herramienta de ciudad, de despacho, yo creo que como herramienta es imprescindible para el mundo rural, para su desarrollo y mantenimiento. Nosotros empezamos hace diez años con el torno. Yo era un amante de mi cultura, aunque a mi padre le pareciese que perderíamos el tiempo  y entonces de Internet no teníamos ni idea. Empezamos a meternos gracias a la labor de Francisco Rojo, del centro SAT de Cangas,  alguien que es fundamental para toda esta zona, y ahora nos encontramos con que entra gente en nuestra web desde todos los países de América y Europa”. Tanto es así, detalla, que “vendimos unas bateas para el oro en Perú o una cimbreira en Santo Domingo”.

Y un detalle más que rompe todos los esquemas: el año pasado fueron llamados a dar exhibiciones de cómo construir castañuelas, durante diez días nada menos,  en Kuala Lumpur, en  Malasia.

Pepe R. Rosalía
Pepe R. Rosalía

Entre sus actividades destacan también la búsqueda de osos para su observación y disfrute o  el desarrollo del programa “Cómo ser cunqueiro por un día” que ya le ha traído clientes hasta de Bélgica. “Está gustando mucho porque no tiene nada que ver con lo normal de ir a ver un oso. Nosotros les explicamos cómo viven, dónde, y vamos con ellos por el monte enseñándoles  a seguir huellas y fijarse en los detalles. Tenemos un 60% de éxito de avistamientos”, dice Rosalía Rodríguez.

El gran empujón sobre el uso de las nuevas tecnologías lo dio Víctor García, cuando se unió al negocio en el año 2010. Estudió en Edimburgo y Dublín, por lo que tiene un gran nivel de inglés, y eso sirve tanto para traducir las páginas de Internet como para guiar visitas de extranjeros. Víctor es un enamorado de la cultura cunqueira, que ha aprendido de su tío convirtiéndose en el único heredero, actualmente, del conocimiento y dominio del trabajo de la madera artesanal de los tixileiros.

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