SUROCCIDENTE.-Nuevas prueba sobre el caso de Sheila Barrero

Sheila y el lugar del crimen

Las investigaciones sobre el crimen de Degaña en el que fue asesinada la joven Sheila Barrero llega de nuevo a las portadas de los medios y a despertar el especial interés de la comarca suroccidental asturiana. Y las esperanza de la familia.

Sheila Barrero, de 22 años, fue asesinada de madrugada en La collada de Cerredo, en Degaña, dentro de su vehículo con un disparo en su cabeza cuando volvía de su trabajo en un bar de copas en Villablino (León) donde trabajaba todos los fines de semana

Y es que ahora, la magistrada titular del juzgado de primera instancia de Cangas del Narcea ha aprobado la petición del Ministerio Fiscal para que se practiquen una serie de diligencias sobre del asesinato aún sin resolver. La Fiscalía solicitó a primeros de agosto la práctica de estas nuevas diligencias, en las que declararán como peritos una serie de personas. Estas declaraciones se efectuarán en el juzgado cangués en el mes de octubre. Acudirán para dar testimonio un facultativo jefe del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses y tres agentes del Departamento de Química del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil. Todos van a declarar que creen que las pruebas de pólvora realizadas al exnovio de Sheila, Borja V., arrojaron pruebas positivas en su momento y las siguen arrojando ahora

En aquel entonces, los investigadores decidieron imputar a su exnovio, un joven leonés que respondía a las iniciales Borja Vidal. Sin embargo, el Juzgado de Instrucción de Cangas del Narcea y posteriormente la Audiencia Provincial decidieron archivar el asunto por falta de pruebas en 2008.

El caso se reabrió en 2015 ante la posibilidad de que los nuevos avances técnicos pudieran aportar luz sobre lo ocurrido. Levantado el secreto del sumario trascendió la existencia de un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) que podría aportar novedades a la hora de esclarecer el crimen. Lo que Borja no sabía es que la munición de caza que se detectó en las manos procedente de una cacería efectuada unos días antes no lleva estaño en su composición y que ahora, en 2019, ya puede determinarse si esos mismos restos coinciden al cien por ciento con las muestras obtenidas sobre el cadáver.

La mano derecha del joven, según el informe de Criminalística de la Guardia Civil, tenía “partículas a base plomo, antimonio y bario, además de estaño cuyo origen es específico de la detonación de un fulminante como el analizado”. Los otros dos investigados entonces no tenían restos de estaño en sus manos. En declaraciones a la revista Interviú, en 2004, el propio Borja aseguraba que “sabía que iba a dar positivo a esa prueba porque estuve cazando con mi tío en Leitariegos el 17 de enero”.

Años después Borja se casó, se hizo electricista y tiene dos hijos. Dijo en más de una ocasión que iba a dejar Villablino, cansado de la persecución de los medios, pero nunca lo hizo.

La familia de Sheila Barrero se muestra cauta tras conocer las nuevas diligencias. Julia Fernández, su madre, indicó a los medios que “estamos esperando a que la abogada nos diga algo, todavía no nos han informado, solo sabemos lo que hemos visto en los medios de comunicación, así que no sabemos qué pensar. Necesitamos que esto se acabe de una vez por todas. Las pruebas que se han presentado no dan lugar a la dudas.

 

 

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