…. Y allí estaba ella, la Virgen carmelitana

Saludó a los cangueses

De repente se abrieron las puertas de la capilla de Ambasaguas y allí estaba ella, la Virgen carmelitana. Incredulidad, emoción, sensaciones a flor de piel y silencio. Y quedó justo bajo el marco de la puerta. Revestido con capa pluvial blanca, el párroco procedió a incensar a la imagen.

Las porteadoras dieron unos pasos adelante y la imagen quedó de cara al Prao del Molín, en esta ocasión vacío de voladores, y frente una villa que en esos momentos tan solo era eco de otros Cármenes más estruendosos. Con los corazones encogidos por la emoción del momento y las especiales circunstancias históricas que se estaban viviendo, todas las miradas se concentraron en la imagen

Luis lanza el volador

Y en ese momento, Luis Martínez, presidente de la Sociedad de Artesanos, lanzó al cielo el volador homenaje que llevaba en su carga la de otros miles que, al unísono, salieron también de los corazones de los cangueses. Y fue también en ese momento, cuando el eco del volador se perdió entre los encajonados valles del Narcea y del Luiña, cuando estallaron los aplausos; aplausos que llegaron desde los Puente de Ambasaguas y Colgante, desde los alrededores de la capilla, desde las Almenas, desde el Prao del Molín y, seguro que también, desde muchos otros lugares más cercanos o lejanos. Y muchos quizás tan solo sonaron en el interior de los corazones de aquellos que, alejados de su Cangas natal, revivían sus vidas concentradas en el número de Descargas pasadas

Concentrados en el Prao del Molín, todos los componentes de la Sociedad de Artesanos, ataviados con sus camisas blancas y su logo marrón, avanzaron en dirección a la capilla batiendo con fuerzas las palmas, con las pulsaciones al límite, cual si las máquinas tronasen velocísimas hacia la final de la Descarga, y con las sensaciones y emociones emergiendo por todos los poros de la piel. Si la cara es el espejo del alma, las de los cangueses que se congregaron en torno a Ambasaguas eran un compendio de esencias vivenciales, de concentración de historias cercanas y familiares, de ausencias sentidas, de presentes de entrega y convivencia, de convicciones fuertes en un futuro que abrirá nuevos caminos que nos harán avanzar hacia esa comunión anual que cada 16 de julio, a poco que pasadas las ocho de la tarde, aúna las esencias y voluntades de todos los cangueses y que éstos firman al unísono con las varas de miles de voladores que llueven desde el cielo en la tarde de cada 16 de julio.

El aplauso de los Artesanos

Y ha de confesar el que esto cuenta que él también sintió esas sensaciones, vivió esta especial Descarga de este especial día 16 de julio del 2020. Tan especial que todo apunta a que es la primera vez en la historia desde que la Descarga es considerada como tal, incluso desde aquellas que a inicios del siglo XIX se desarrollaban desde que la procesión encaraba la subida al puente hasta que llegaba a la capilla, cuando más arreciaban los voladores, digo, es la primera vez que no se realiza. Ha habido aplazamientos por mor del tiempo, e incluso por coincidir con una feria importante, pero no hay constancia de que nunca se haya suspendido. Y esperemos que nunca más vuelva a suceder.

La directiva de Artesanos con el párroco

Feliz jornada y feliz Año Nuevo.

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