Perros, dueños y vecinos

Perros, dueños y vecinos
La buena vecindad ha de ser factor importante en la convivencia ciudadana sea cual sea el tamaño o la población de cada localidad, pueblo o aldea.

Viene esta entradilla a cuento de las fricciónese, incluso enfrentamientos que, de cuando en vez, se vienen produciendo entre vecinos de uno u otro barrio, una u otras calles, y lo dueños de perros que salen con ellos en su diario paseo y se olvidan  del cumplimiento de sus deberes más elementales en cuanto al cumplimiento de esos deberes de convivencia que al principio hemos señalado. Y hablo de los deberes del dueño ya que ha  de terse en cuenta que los perros, en cuanto a su cualidad animal de perros sin raciocinio ni libre albedrio, no son responsables de sus actos  y así es aún cuando en estos últimos tiempos hay una corriente, aún minoritaria por suerte, con cierta tendencia a desposeer a las mascotas de su condición animal y pretender dotarlas de sentimientos humanos, aplicándoles incluso la condición de “hijos” en aquellas familias que no los tienen. Mantengamos la equidad de las cosas aún a riesgo de que animalistas o grupos  o personas afines me tachen de incumplir y denigrar todo aquello que la modernidad les dicte en ese falso “progresismo” que nos invade y en el que no faltará el adjetivo de “fascista”.

Hay una cierta tendencia a desposeer a las mascotas de su condición animal y pretender dotarlas de sentimientos humanos

Pero volvamos a lo esencial y denunciable. El caso es que son muchos los vecinos de uno y otro lugar que denuncian el, digamos “pasotismo” de los dueño de canes con respecto a la recogida de las deposiciones que sus mascotas dejan en el lugar que mejor les place sin ninguna otra consideración como a su condición animal corresponde. Pero esta condición no afecta, o no debería de afectar, al dueño que en lo que a su educación ciudadana y de convivencia corresponde, se ve en la obligación de recoger el sobrante perruno de modo y forma que no perjudique en forma alguna al resto de vecinos. De no hacerlo bien podríamos pensar que ha habido una trasposición de papeles en cuando a  la condición de las partes intervinientes.

Son demasiados los dueños que permiten con la mayor tranquilidad y falta de responsabilidad que sus perros orinen, incluso con gracia y salero, en cualquier parte

Y si esto ocurre más veces de las necesarias en cuando a mayores respecta, no menos grave es la situación  en cuanto necesidades menores perrunas corresponde. Son demasiados los dueños que permiten con la mayor tranquilidad y falta de responsabilidad que sus perros orinen, incluso con gracia y salero, en las entradas de los portales, junto a canalones, llaves de cierres de tiendas, ruedas de coches y otros etcéteras sin  hacer el más mínimo gesto para impedirlo, algo que yo que he tenido perro un montón de años, sé no es nada difícil

Cumplamos pues todos las normas y así, vecinos, dueños e incluso mascotas, saldremos ganando en lo que a relaciones de vecindad y buena convivencia respecta.

.Comparte en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Pin on Pinterest
Pinterest
Share on Tumblr
Tumblr

R. Mera