Los niños que llegan a Asturias, esperanza de futuro.También para el Suroccidente

La Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (SADEI) ha publicado la estadística sobre la llegada a Asturias de menores de entre 0 y 14 años según su lugar de procedencia. Colombia encabeza la lista: entre 2021 y 2023 llegaron al Principado 958 menores colombianos. Le siguen la Comunidad de Madrid, con 894, y Venezuela, con 660. Menores que han llegado con sus familias, atraídas por las condiciones de vida en la región. Fueron, en total, más de 9.000 en ese periodo.
América es, precisamente, una de las regiones donde más ha crecido la inmigración hacia Asturias. En los tres años analizados llegaron desde este continente 3.623 niños, de los cuales casi la mitad procedían de Colombia y Venezuela.
No obstante, en términos globales, la mayor parte de los menores procede de otras comunidades autónomas españolas, con un total de 4.169 niños destacando Madrid (894) y Castilla y León (559).
Por su parte, desde el resto de Europa llegaron 1.210 menores. Esta cifra aumentó de forma notable a partir de 2022 debido, principalmente, al conflicto entre Rusia y Ucrania, que pasaron de registrar cifras casi testimoniales a situarse entre los principales países de origen. Entre 2021 y 2023 llegaron a Asturias 121 niños rusos y 386 ucranianos.
Desde otras regiones del mundo también se registraron llegadas, aunque en cifras más reducidas, sin alcanzar en conjunto los 500 menores. El único país con una presencia destacable es Marruecos, con 162 niños en el periodo analizado.
En el periodo anterior (entre 2018 y 2020), habían aterrizado en Asturias un total de 2.412 niños de entre 0 y 14 años procedentes de otros países. Un dato que revela la tendencia al alza de la inmigración. Por años, se pasó de 824 niños en 2018 a 1.075 en 2019. En el año 2020, sin embargo, el confinamiento frenó los desplazamientos, y la cifra cayó hasta los 513. A partir de ahí, estos números han ido creciendo año tras año.
El conjunto de estos datos pone de manifiesto cómo la inmigración infantil en Asturias es cada vez más diversa y abultada, con flujos que responden tanto a dinámicas internas dentro de España como a cambios geopolíticos internacionales. La presencia de familias extranjeras con niños contribuye, además, a paliar la baja natalidad y el envejecimiento acentuado de Asturias.
Y si ello es así en toda la provincia no le pues ajeno al Suroccidente que, en menor proporción que la zona centro también es receptor de estos niños aunque yo no esté en condiciones de ofrecerles aquí y ahora datos concretos. En líneas generales se apunta a que la mayor parte de ellos proceden de Marruecos y Rumanía.
Y en ello reside nuestra esperanza de mantener vivos pueblos, villas y aldeas, ya que la proporción entre muertes y nacimientos es totalmente negativa y nos lleva, si no nos llegan inmigrantes, a la despoblación total.




