CANGAS DELNARCEA.- Llover sobre mojado o cebarse en la desgracia

Llamera y Genestoso sufren de nuevo las tormentas

El pueblo de Llamera, en el concejo cangués ha visto impotente como de nuevo arrasaban su calles montañas de agua, lodo, rocas y árboles. Volvieron la tormenta y volvieron con ellas la desolación y el miedo  ya vividos y de los que, poco a poco, los vecinos intentaban recuperarse. 

 La intensa lluvia volvió a repetir la situación vivida el pasado 16 de julio, cuando otra fuerte tormenta provocó el arrastre de toneladas de material por el arroyo que cruza el pueblo desbordando sus límites, entrando de lleno en una de sus casas y dejando una parte de la localidad intransitable.

De nuevo casa Manón volvió a sentir la furia de la tormenta y lo que la empresa contratada por el Ayuntamiento había logrado limpiar en la misma quedó otra vez sepultado bajo lodo y piedras. Por suerte, en ninguna de las dos tormentas hubo que lamentar daños personales, aunque sí cuantiosos daños materiales.

«La empresa llevaba trabajando toda la semana sin descanso para devolver la normalidad al pueblo de Llamera y ahora se ha vuelto al punto de partida, tienen que empezar a limpiar de cero», expone el alcalde de Cangas del Narcea, José Luis Fontaniella, que asegura que la cantidad de material arrastrado en esta ocasión es similar a la de la primera tormenta.

Durante el sábado, representantes de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico acudieron a la localidad para valorar qué está sucediendo en la parte alta del monte, donde se encuentra el origen del problema debido a los incendios sufridos el pasado verano.

Para los vecinos, con los incendios sufridos el pasado venero y la desaparición de árboles y vegetación, la tierra quedó suelta y sin fijación alguna y ello permite que ahora sea arrastrada aumentando  monte abajo su intensidad y cantidad de materiales, fango y lodo.

El objetivo del Ayuntamiento de Cangas del Narcea es convocar una reunión con representantes de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico y de la Consejería de Movilidad para buscar medidas que protejan el pueblo de futuros arrastres de material por el cauce del arroyo cuando se produzcan tormentas.

Otra localidad canguesa afectada por la fuerte tormenta fue también de nuevo Genestoso, aunque en menor medida que Llamera. Los vecinos también vieron cómo el agua y el material arrastrado llegaban al pueblo y afectaban a las entradas de varias viviendas. Tanto Genestoso como Llamera resultaron afectados por el virulento incendio forestal del pasado mes de agosto.

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R. Mera