CANGAS DEL NARCEA.- De batucadas y fanfarrias. De ruidos y música

Admito, e incluso a veces me enorgullezco, de que en torno al 16 de julio, Cangas del Narcea sea considerada la capital mundial del ruido por sus continuas y potentes explosiones. Pero lo ocurrido este año ha ido más allá de lo admisible. Y que quede claro que la pólvora queda completamente excluida de esta disquisición que hasta aquí traigo hoy. Y dicho sea todo, lo hago también acuciado por muchos cangueses que, en esta misma línea, consideran completamente inaceptable, lo ocurrido en estas pasadas fechas festivas con el insoportables “ruido” (todo lo rítmico que quieran pero ruido) producido calle arroba calle abajo una y otra vez por los grupo de percusión acogidos a la den dominación de “batucadas”.
Hagamos unas percusiones antes de seguir adelante: La batucada es un género musical brasileño de origen africano caracterizado por un ritmo acelerado, repetitivo y percusivo. Es ejecutada por un grupo de músicos, también conocidos como «blocos» o «baterías», que utilizan varios instrumentos de percusión como el surdo (bombo grave), la caixa (tambor con bordona) y el repique.
Una batucada en España es un grupo de percusionistas que interpretan ritmos afrobrasileños (como la samba y el samba-reggae) en las calles. Adaptadas de las tradicionales escolas de samba de Brasil, estas agrupaciones itinerantes se caracterizan por su alta energía, instrumentos tradicionales y su fuerte vínculo con el ocio y las celebraciones locales brasileñas. Ahora parce ser que tumben a las canguesas.
El caso es que no una, sino hasta tres agrupaciones torturaran los oídos de los cangueses cruzándose de aquí para allá y de allá para acá una y otra vez superponiéndose a cualquier de grupo de gaiteros o fanfarrias que por allí anduvieses llegando incluso a relegarlas.
Incluso la concejala de Festejos, Alba Garcia, ha admitido que a ella también le habían llegado numerosas quejas, cuando no protestas, al respecto.
Nada más alejarse una fanfarria de una plazoleta acudía otra a ocupar su lugar y llenar el espacio de un ritmo frenético e intenso que, para una gran mayoría, acaban en molestia desagradable y total.

Incluso una de ellas pretendía engañarnos luciendo en su estandarte la inscripción “Fanfarria”, algo totalmente falso por cuanto una fanfarria es “una composición musical corta, animada y fuerte. Por extensión también se denomina así a una agrupación de músicos que usan instrumentos de viento metal (como trompetas y trombones) y percusión. Los citados tan solo llevaban percusión.
Envidia sentía cuando la TPA cambiaba su conexión de Cangas a Llames y se oían de fondo gaitas y bandas de música.
Haga aquí ahora el oyente cuando objeciones a bien tenga incluso haga la defensa de estas agrupaciones y del fondo y forma en que desarrollaron su hacer en estas fechas. Cada cual tienen sus gustos y también su derecho a defenderlos.




