SUROCCIDENTE.- Murió Antonio Moretón “El cura de Sierra”

Antonio MOretón

El cura  Antonio Moretón Puig (por aquí conocido como `El curas de Sierra) dedicó más de cuatro décadas de su vida a las parroquias rurales del Suroccidente asturiano, donde acompañó a sus vecinos y trabajó por conservar sus iglesias y capillas. El sacerdote diocesano falleció el viernes, día 9, en el Hospital Monte Naranco de Oviedo a los 95 años, después de 67 años de ministerio sacerdotal.

Nacido en Béjar (Salamanca) en enero de 1931, Moretón ingresó muy joven en la Congregación Salesiana, en la que se formó y fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1959. Sus superiores lo destinaron a Asturias, donde ejerció como educador en las comunidades salesianas de Tudela Veguín, en Oviedo, y Llaranes, en Avilés.

En 1977 abandonó la congregación para incorporarse al presbiterio diocesano de Oviedo. Desde entonces, su labor pastoral quedó ligada a las parroquias rurales de Cangas del Narcea, Tineo y Allande. En el concejo cangués atendió Tebongo, San Pedro de Coliema, Porley, Jarceley y San Martín de Sierra, con residencia en la casa rectoral de San Pedro de Coliema. Gran defensor de la comarca y de la enervación del patrimonio eclesiástico no evitó que tíbiese grandes enfrentamientos con numerosos vecinos, especialmente los concejales de la comarca de Sierra en pelma transición política. La situación alcanzó su máximo con el episodio de “la desaparición” y posterior “aparición” de las imágenes de los santos Gervasio y Protasio de la capilla de Santarbás.

Con los años amplió su labor a otras localidades vecinas. A principios de la década de 2000 asumió la administración de las parroquias tinetenses de Sorriba, Arganza y El Pozón, además de atender durante un año varias parroquias de Allande, concejo en el que también fue profesor de Religión.

Le tocó vivir el derrumbe de la iglesia de Arganza, en 2007, y se puso al frente de los trabajos para reconstruir el templo, que fue consagrado de nuevo en 2010. A lo largo de su encomienda pastoral también promovió la restauración de numerosas iglesias y capillas de las parroquias a su cargo.

Moretón, que fue colaborador de la revista canguesa “La Maniega” «restauró prácticamente todas sus parroquias y capillas de su encomienda».

En 2018 se jubiló, aunque permaneció en Cangas del Narcea como sacerdote adscrito a la Basílica de Santa María Magdalena. Continuó residiendo en San Pedro de Coliema hasta 2021, cuando el empeoramiento de su salud lo llevó a trasladarse a la Casa Sacerdotal de Oviedo, donde vivió sus últimos años.

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R. Mera