CANGAS.-¡Escríbenos un artículo!

Corría 1976 cuando veía la luz el número 0 de la Revista La Maniega-2, un intento de revitalizar en el tiempo lo que había sido y significado la primera Maniega. Aquellos intrépidos jóvenes mi pidieron un artículo para la misma.

Y yo, entonces con 30 años, jugué con las palabras y las influencias lorquianas de esta guisa:

-! Escríbenos un artículo!. Mis buenos amigos: Hay veces en que la pluma se oxida sobre el blanco papel en espera de ideas. Otras en que quisiera decir cosas que queman, que arden, que duelen, pero que se quedan clavadas entre la piel del pecho como átomos salidos de la mar.

-!Escríbenos un artículo!. No es época de sembrar. La sementera llega siempre plagada de promesas. La grana de los campas es pisada por los campesinos de la ciudad, los paletos del hoy. No puedo sembrar palabras. No puedo, aunque quisiera, irme y quedarme. Ser y no ser. Ser pájaro y pez al mismo tiempo. Aunar despropósitos e incongruencias del ayer con el empuje juvenil del hoy. Aún suenan en mis oídos voces de niño en el seudoparque cangués. Aún queden en mi retina imágenes de ruletas y olor a mies en la tarde. ¿Será reversible el tiempo?. Selva de polvo y grasas. Cangas. ¿Cuántos sueños, añoranzas y tristezas escondes en tu subsuelo? … Por las montañas de Sierra un enjuto campesino corta el valle con su silencio.

-!Escríbenos un artículo!. Se ha dormido el toro hispano en las orillas del Narcea. !Pantomimas con cuernos en el ruedo!. Por las brañas, el viento pule polvos de verdes. Quiero escribir vuestro artículo, pero mi pluma es pino solitario de los montes. A veces me parece que tengo un hierro oxidado en el cerebro. ¿Qué hacer amigos?. Quisiera hablar y callarme. Moscas de letras sobre el papel quizás digan menos que el acusador silencio. ¿Cómo hacer?. No se puede escribir estando lejos. “! Son fuentes de vigor los pastizales. no los piensos compuestos!”.

 -! Escríbenos un artículo! Otra vez julio. Un rayo de sol duerme sobre el alero del tejado. Un zumbido lejano. Sábado. Hojalata pintada sobre caballos de metal inundan la villa. Son los ojos que vuelven a la tierra. Es la antigua grana que renace por unos días. Son los hilos invisibles del hoy con el ayer. Pero ya no es lo mismo. No están aquí. Su vida se fue por las sendas anodinas del asfalto. Hay sitio para todos. Es la ubre de la madre que revienta. Es el calostro de tu primer dolor. Allá en el Connio, el bronco son de una esquila pone el último eco sobre la tarde.

-! Escríbenos un artículo! ¿De qué escribir?. La palabra ha perdido su sentido en el bosque del decir. ¿Para qué leer?. Los piensos compuestos en el ateneo de la barra evitan buscar la buena hierba del pastizal impreso. Aluvión de España sobre el subsuelo cangués. Es hora de renovarse. No podemos quedamos dormidos sobre el bucólico ayer. !Despertad al toro!. Mil tonos de voz con mil acentos gritan en la plaza de la vida diaria. Se acabó el ser orquesta. Hasta el solitario castaño de Rengos mueve sus ramas gritando al olvido. 

-! Escríbenos un artículo! ¿Y cómo ordenar los gritos de tinta en desperdicio prensados?. Un dedo vertical sobre los labios. ¿Qué hacer?. No importa. Todos los papeles en blanco. Una voz blanca en grito vaqueiro de los montes. Es hora de renacer. El erial cangués del toro hispano pierde su puesto. Ha comido la grana de los montes. Ha crecido en el silencio impuesto de muchos atardeceres. !Dejadle paso!. ¿Cómo os voy a escribir un artículo?. Soy un híbrido de dos épocas. Vuestro es el ruedo de la vida. Vuestra la savia del mañana. !Qué digo del mañana!. De hoy. De ahora, de este momento. Los hijos espurios del concejo levantan la vista extrañados.

 -!Escríbenos un artículo!. Quisiera irme y quedarme. Quizás quedarme dormido bajo un castaño al arrullo del Narcea. No quiero pensar. Qué difícil es sacudirse el polvo del camino. ¿Qué pasará si me duermo?. No puedo, no quiero dormir! Me han pedido un artículo!. Me espera el papel dormido en la mesa. Volver a empezar. !Ah grana de Congas!. !Es la antigua grana que renace!. !Es el grito de la mina y del campo!. Es el alarido del oprimido y el olvidado. Es el eral cangués que pide su sitio.

 -!Escríbenos un artículo!. Vosotros jóvenes sois mi artículo. El escrito pujante de la vida sobre el campo cangués. Yo quisiera irme y quedarme. A veces quisiera que al final hicieran con mi piel uno maleta para seguir viajando y después… dormir olvidado en un desván del Acebo.

.Comparte en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Pin on Pinterest
Pinterest
Share on Tumblr
Tumblr

R. Mera

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.