BERZOCANA.- Dos apuntes: Los torques y la Virgen de la Leche

En abril de 1961 (acaban de cumplirse 65 años) el cabrero de catorce años Domingo Sánchez recorría con su rebaño la finca conocida como Los Machos, a unos tres kilómetros de Berzocana. A lo lejos divisó algo que brillaba en la pedrera de la sierra cercana al llamado Castro de El Terrero. Se trataba de una vasija metálica que en su interior contenía dos collares de oro macizo aunque hay algunas versiones que hablan de tres. Acababa de descubrir lo que desde entonces se conocería como el Tesoro de Berzocana.
El joven pastor no era consciente de que su hallazgo aportaría a los anales de la historia de la península ibérica uno de los registros arqueológicos más emblemáticos y relevantes de la Edad del Bronce en Extremadura.
El conjunto consiste en dos torques, collares en forma de herradura circular, decorados de oro macizo de 24 quilates y la pátera (plato o vasija poco profunda) de bronce que al parecer las contuvo. Las torques poseen un diámetro máximo de 15 centímetros y un peso de 951 gramos.
El conjunto se encuentra expuesto en el Museo Arqueológico Nacional y en el Centro de Interpretación de la Arqueología de Berzocana se muestran réplicas de las torques.
La Virgen de la Leche

Por otra parte quiero comentarles someramente la existencia en la iglesia parroquial de otro pequeño tesoro. Un precioso objeto desconocido por muchos, incluso por los propios vecinos del municipio.
Se trata del llamado portapaz de la Virgen de la Leche. Una joya que se guarda en la citada iglesia parroquial como oro en paño .Es una pieza del siglo XIV en el que se puede ver un pórtico gótico en el que la Virgen da de amamantar al niño Jesús.
Se utilizaba con motivo religioso y de alivio para aquellas personas que estaban en sus últimos de la vida. La pequeña talla se llevaba desde la iglesia a casa del enfermo para que, ante ellas pudiese rezar sus oraciones y encontrar así alivio a sus males encontrando así paz y tranquilidad.




