CANGAS DEL NARCEA.- Ecunarcea se afianza y crece

El Concurso Morfológico Ecuestre de Cangas del Narcea reunió este año a cerca de un centenar de animales y reforzó su atractivo con la celebración, dentro del programa, de la final del Campeonato Morfológico de Asturias de caballos Pura Raza Española y cruzados.
Entre los participantes se encuentra el profesional Manuel Iglesias, responsable de un centro ecuestre dedicado desde hace años al mundo del caballo “La Perla”, de Cangas del Narcea. Acudió a Ecunarcea con catorce ejemplares, entre animales propios y de clientes,
Para Iglesias, llegar a un concurso en condiciones es el resultado de un trabajo que se prolonga durante todo el año. «No es solo sacarlos a la pista, es sacarlos con su máximo esplendor», explica. Alimentación, musculación, manejo desde potros, transporte y entrenamiento forman parte de una preparación continua en la que cualquier contratiempo puede condicionar el resultado.
«No es solo sacarlos a la pista, es sacarlos con su máximo esplendor»
Su trayectoria refleja también la profesionalización del sector. Con 17 años se marchó a Extremadura para formarse y hoy lleva alrededor de 16 años al frente de su centro, después de haber convertido una afición de infancia en su profesión. En una época en la que no existía la facilidad actual para acceder a información, recuerda aprender «con libros y vídeos en VHS».

Ahora trabaja con decenas de animales y defiende la necesidad de seguir mejorando las instalaciones del certamen. Valora el ambiente y la participación de Ecunarcea, aunque considera que la pista se ha quedado «pequeña» para que los caballos puedan mostrar todo su potencial, ya que el resultado del concurso puntúa para el circuito regional.
Con un perfil completamente distinto acude Pepe Gillón, vecino de la villa y habitual del certamen «desde que tiene uso de razón», representa la vertiente más aficionada. Sin tradición ganadera en casa, recuerda acudir de niño a las antiguas ferias canguesas para ver los caballos y, con el tiempo, logró formar una pequeña ganadería propia.
Para él, el vínculo con estos animales va mucho más allá de la competición. «El caballo es mi psicólogo», resume. Cabalgar, cuidarlos o pasar tiempo con ellos supone, explica, una forma de «desconectar» de una profesión (trabaja en servicios funerarios) marcada en muchas ocasiones por situaciones difíciles.
“Esa afición, sin embargo, exige cada vez más inversión y dedicación”
Gillón señala que la calidad de los animales y, sobre todo, su preparación para los concursos han evolucionado «enormemente» en los últimos años. Donde antes muchos ejemplares llegaban prácticamente directos del monte, hoy competir implica alimentación específica, doma, presentación y, en muchos casos, recurrir a centros ecuestres, jinetes y preparadores. En razas como el Pura Raza Español, adquirir un animal joven con buenas condiciones «puede suponer desembolsos de 20.000 o 30.000 euros», a los que después hay que añadir los gastos de mantenimiento y preparación.
“Pasión Mater” la yegua reina del certamen
Pasión Mater», una yegua de seis años y alrededor de 600 kilos propiedad de Rubén Sánchez Remi, se convirtió en la gran protagonista de Ecunarcea 2026 al ser proclamada mejor ejemplar del concurso. El animal completó una jornada redonda tras imponerse también en su categoría y lograr el campeonato de Asturias.

Para su propietario, el reconocimiento supone la confirmación de una apuesta iniciada hace apenas dos años y medio, cuando decidió introducirse de manera más seria en la cría de caballos. «Es una yegua muy bien proporcionada, bien hecha y con muy buena genética», explica Sánchez, que no dudó en realizar una importante inversión cuando tuvo la oportunidad de hacerse con ella.
La decisión no pudo darle mejores resultados. Además de los títulos conseguidos por «Pasión Mater», uno de sus hijos, el joven potro «Patriarca RS», también fue proclamado campeón de Asturias en su categoría durante el certamen.
Rubén Sánchez, natural de Piloña y profesional del sector hostelero, propietario del restaurante La Roca, reconoce que los caballos siempre fueron una de sus grandes pasiones.
Ecunarcea 2026 dejó además otros nombres propios. En la raza árabe, «BT Opalina», de José Manuel Álvarez, consiguió el título de campeona en hembras, mientras que «Bom-Bom», de Juan Martínez, se impuso entre los machos.
En la categoría de poni, los mejores ejemplares fueron «Pepón» y «Lady MYL», ambos presentados por Miguel Olegario Peláez.
La exhibición de equitación de la tarde congregó a muchos aficionados y curiosos.
La edición concluyó con una imagen ya ligada al carácter festivo de la cita: una treintena de caballos emprendieron la subida al Alto del Acebo, sumándose de esta forma a la celebración del Domingo Detrás.




