CANGAS DEL NARCEA.- Ni fotos, ni vacas, ni chuecas ni visitar a los abuelos, puedes despertar a algún ecologista

 muniellos_ambiente

Pasadas ya la elecciones, que no han sido otra cosa que repetir hasta la saciedad quien es o no es machista, o xenófobo, o capador de ranas, y por ello contrario a los principios feministas ya que debía de serlo también de ranos; y cerrado ya el partido del siglo y de los siglos de lo siglos, con gran contento de unos y cabreos y desilusiones de los otros, pues miren ustedes, a mi no me que da más remedio que seguir despotricando contra tanta imbecilidad correcta como tanto tonto de ciruelo o paniaguado de pesebre se empeñan en seguir soltando.

Préstenme un momentito de su atención:

Ni se le ocurra filmar o hacer una foto a un oso, puede costarle una multa de campeonato o unos meses de cárcel. Usted puede fotografiar a una pareja refugiada en un cajero y en pleno coito; puede hacerlo con un cangués seriamente perjudicado en las almenas en la mañana del día 16 de julio, como yo mismo he hecho; o puede hacerla de un contorsionista  jubilado bailador en La Verbena, pero… a un oso… ¡ni se le ocurra!.Prohibido, muy prohibido, puede herir su sensibilidad y traumatizarlo para siempre jamás

¿Y las vacas? ¿ Tendremos que enseñarlas qué prados están protegidos y cuales no?. Porque eso de ir de aquí par allá con su andar cansino de político fuera de campaña, se acabó. Una zona protegida es una zona protegida y, además, con sus chuecas y cencerros pueden alterar  el dormir del urogallo o el sueño de algún viejo lobo con dolores de espalda.

Y usted amigo ganadero a ver si le va a entrar el aquel de la limpieza y va a dejar como una patena algún abrevadero o charca. Necesita permiso, muchos permisos y muchos papeles. Antes de ello, de la limpieza digo, los competentes ecologistas de moqueta y vermú al mediodía, deberán comprobar que no altera el dormitar de alguna rana o su entorno de barro. Si no tiene los papeles, bendiciones y bulas, multazo y arresto domiciliario. E igual le sucederá si realiza actividades que impliquen acoso o violencia en el entono de las especies protegidas. Cójame esa rana por el rabo, pero procurando que no le vean.

Ganado

Y prohibido recoger moras en áreas protegidas, o manzanilla, o piñas y panoyas de pino, o laurel. Prohibido está todo prohibido.

Y ya ha sucedido y fue recogido en prensa. Cerca de Salas, un pareja del SEPRONA advirtió a u  matrimonio que se encontraba arando con un burro que podría denunciarlos ya que el pollino es especie protegida en peligro de extinción y ellos lo estaban explotando

Y mucho cuidado habrán de tener aquellos que acudan a lugares protegidos sin residir en los mismos: prohibido, totalmente prohibido.

Los hijos no podrán ir a determinadas aldeas a ver a lo padres o los nietos a sus abuelos: solo podrían acceder lo residentes o titulares de las fincas, el resto que paseen por la Calle Uría de Oviedo. ¡A quien se le ocurre ir a alterar el equilibrio estable de la naturaleza simplemente por querer llevar los nietos a ver a su abuelos a cualquier aldea de Cangas, Degaña o Ibias!. ¡CÁRCEL!, ¡merecen CÁRCEL!

.Comparte en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Pin on Pinterest
Pinterest
Share on Tumblr
Tumblr

R. Mera

2 comentarios en «CANGAS DEL NARCEA.- Ni fotos, ni vacas, ni chuecas ni visitar a los abuelos, puedes despertar a algún ecologista»

  1. Bueno el recurso para tumbar de nuevo el IGI ya esta en marcha, esto es una expropiacion encubierta que mientras me asistan las leyes en derecho no consentire, es mas voy a pedir la ejecucion de la sentencia del supremo en la que decia que si bien el principado argumentaba que habia dado dinero a sus propietarios no concreta a quien, tambien es muy espliciata diciendo que si elaboran un nuevo plan deberan elaborar una partida economica por las limitaciones a la propiedad.
    en definitiva esto es la puntilla de una zona que ya de por si estaba muy despoblada

  2. A mí me parece que nos estamos pasando un pelín, por no decir tres pueblos, con toda esta parafernalia informativa, machacona y monográfica del oso aquí y el oso allá. De seguir así, puede llegar el momento en que la presencia de estos corpulentos animales no despierte en el visitante el más mínimo interés. Y como consecuencia del celo tomado por parte de unos pocos con la exclusividad faunística de estos plantígrados en nuesros montes, se están promulgando ciertas instrucciones y prohibiciones bastante absurdas que no tienen pies ni cabeza; tanto por parte de ciertos grupos de vividores, como por parte de la Consejería de Medio Ambiente. Algunas de estas descabelladas normas, están llegando a tal nivel que lo único que pueden conseguir es el disuadir a propios y visitantes del gusto de caminar por los montes. Además, con miras al turismo, para todo aquel que no conozca la zona podría llegar a pensar que el Occidente asturiano es como un zoológico al aire libre de especie única, en el que no existe otra cosa más que ver que el oso. Y que la gente propia del lugar no hace otra cosa más, que estar día y noche pendiente de si los osos se aparean, mean, corren o duermen. Seamos un poco más sensatos. Los osos son seres hermosos y como tal, lo mismo que con todo bicho viviente, lo único que se debe hacer es respetarlos, dejarlos vivir en paz y mantenerlos controlados en su hábitat y nada más. El resto son prescripciones elaboradas por personas que ni nacieron en el medio rural, ni lo conocen a fondo, ni se criaron en él; y lo único que están haciendo, es vivir del cuento. No digamos nada de todas esas ridículas y antinaturales normas que prohíben la recolección de un puñado de arándanos, de madroños, de manzanilla o de una simple raíz de “xanzaina”, por parte de cualquier caminante. Cuando uno lee estas cosas, le entra la duda si quien las dicta y escribe está hablando en serio o realmente lo que trata es de mofarse del lector. Los montes toda la vida estuvieron al servicio del hombre y si se hace un uso equilibrado y racional de todos sus componentes: animales y plantas, como normalmente han hecho nuestros antepasados, los montes se desarrollan y prosperan solos sin necesidad de tanta tontería, y lo único importante es procurar mantenerlos en el mismo estado que nos los han dejado los que nos han precedido ¡Que ya quisiéramos!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.