CANGAS DEL NARCEA.- Vecinos de Riomolín: “O actuamos nosotros o nos quedamos aislados”

 

Si no queremos quedarnos aislados tenemos que actuar nosotros. Dicho y hecho, los vecinos de Riomolín y Villar de Roguero, dos pequeñas aldeas del conejo cangués, se cargaron con las herramientas necesarias, sacaron los seis tractores de que disponen y se pusieron manos a la obra: lograr que la pequeña pista que les une al resto del concejo fuese transitable. Es decir hicieron sextaferia, trabajo comunitario de todos los vecinos para el bien común.

Cargados con tonelada y media de escombro, los vehículos se dirigieron a la pista donde los vecinos, con pala y rastrillo, se dedicaron a rellenar los numerosos huecos existentes en la vía, además de utilizarlos para nivelar las zonas donde el asfaltado está prácticamente desaparecido.

Uno de los vecinos, Manuel Antón, precisaba que “el material que utilizamos compacta muy bien y eso hace que aguante y no se escape como la tierra vegetal”. Todos conocen muy bien el resultado que obtendrán, porque no es la primera vez que les toca encargarse del bacheo de su pista. Precisamenet gracias a esta labor vecinal la pista va aguantando tras cada invierno de deterioro.

Los vecinos de Riomolín  llevan reclamando desde hace años el arreglo de la vía de tres kilómetros que da acceso a la localidad y también a Villar de Roguero, que en la actualidad presenta tramos en los que prácticamente ha perdido la capa de rodadura asfaltada y se halla poblada de numerosos socavones.

Tras reclamar una y otra vez a unas y otras autoridades y la inacción de éstas, a principios de mayor, los habitantes de Riomolín decidieron tomar la drástica decisión de impedir el acceso a sus montes a los visitantes que buscan observar fauna salvaje, en especial osos, con el objetivo de llamar la atención sobre la necesidad de arreglar los accesos. La decisión no tuvo éxito ni repercusión, así que, cansados, decidieron utilizar los recursos a su alcance para intentar frenar el deterioro que está sufriendo la carretera que desde  Vegameoro comunica con Riomolín y Villar de Roguero.

Esta carretera aparece en el inventario de las calzadas municipales, en el grupo de vías cuyo estado se califica como “malo”. Pero aun así, se sitúa en el puesto noveno de preferencia para su arreglo.

Los vecinos durante la faena. Demelsa
Los vecinos durante la faena. Demelsa

La semana pasada, los vecinos solicitaron formalmente ante el Gobierno Regional el arreglo de la vía siguiendo las indicaciones que les transmitieron tanto el director del Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Pablo García, como el director general de Recursos Naturales, Manuel Calvo.  Explican que el Alcalde también prometió visitar el pasado mes, “pero no vino y nosotros teníamos que actuar ya, porque ahora comenzamos la campaña de recogida de la hierba y no tenemos tiempo para hacer esto”. Plantearse esperar a que el Ayuntamiento pudiese realizar el bacheo con aglomerado tampoco era una opción, “porque en los últimos diez años sólo han venido una vez a arreglarla y si no intervenimos nosotros, acabamos destrozando los coches”.

Mientras llega el acondicionamiento definitivo de la pista, Riomolín tiene claro que mantendrá su decisión de prohibir el acceso a sus montes a turistas y visitantes, ya que aseguran que se han cansado “de dar a cambio de nada” y que ha llegado la hora de “defender nuestros intereses”.

 

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