CANGAS DEL NARCEA.- ¡Qué calor!

 

Ayer, día 6 de septiembre, la expresión ¡Qué calor!  fue con mucha diferencia la más utilizada de cuantas existen en el idioma castellano con el acento de sus muy diferentes hablas. Hoy, la mañana discurre por los mismos derroteros.

En la comarca Suroccidental sucedió lo mismo. Al “buenos días” de rigor sucedió inevitablemente el ¡qué calor! seguido de gestos exagerados y otra ristras de exclamaciones o interjecciones relativas al fenómeno meteorológico propio del verano aunque quizás exagerado para estas fechas septembrinas.

En Cangas no existía más preocupación que el calor. Todo giraba en torno al cabreo del astro rey que mandaba rayos y centellas incendiarias contra el concejo en general, y la villa en particular, sin importarle un bledo la opinión de sus vecinos- El sol vulneraba sus derechos ciudadanos sin tener en cuenta la Constitución ni que, dicen ellos, pagan sus impuestos. ¡Nada!. Él a calentar y calentar y a joder la marrana al personal, al decir de un paisano sentado en la terraza del Mallo, en el Paseo.

Fue precisamente en las terrazas o el mentidero que conforma la esquina de la antigua Caja de Ahorros, con Mayor y Fernández Uría, donde se produjeron las más enconadas discusiones al respecto. ¿Dónde hacía o había hecho más calor?.

El personal se lo tomaba a pecho y cada uno argumentaba, con más pasión que razones, que su pueblo o aldea ostentaba, ¡con mucho!, tal récord. Ninguna o ninguno habían bajado de los 40. ¡A la sombra, eh!

Eran sin embargo los veraneantes (o emigrantes) madrileños en las aldeas del concejo los más impetuosos y tremendamente exagerados

-Aquí no hace calor ninguno. En Madrid, en Madrid sí que hace calor. Mira, tengo yo un termómetro en mi terraza, uno bueno, eh, que en julio no bajó ni un día de los cuarenta con sol y por las noche de los veintitrés o veinticuatro. ¡Eso sí es calor!. Hasta los 45, llegó a primeros de agosto. Por eso nos vinimos aquí a refrescarnos. Y después de Madrid, en Sierra, en Sierra es donde hace más calor de todo el concejo.

-¡No me jodas!. ¿ En Sierra?. Sierra está alto y corre el aire. Calor en Rengos, ahí sí. Argumentó otro contertulio

-Os equivocáis los dos. Para calor la zona de Besullo. Ahí andan también todo el verano con cerca de cuarenta. Terció otro.

Que calorY así siguieron entusiasmados pretendiendo cada cual hacer ver que su pueblo, aldea o comarca, era, con mucho, la más calurosa. Hasta que, como cosa inevitable, dieron en hablar de lo que hacían, no hacían, deshacían, compraban, vendían, casaban o descasaban, todos y cada uno de sus vecinos o conocidos comunes. Y cada poco vuelta al ¡Que calor!

Señalemos que según el Servicio Meteorológico Nacional, la máxima en Cangas fue ayer de 34 grados y la mínima de 16. La máxima del Principado la dio San Antolín de Ibias con 36,5 y la quinta Pola de Somiedo con 35,3.

Hoy, a las once de la mañana, estamos en 28 y se espera que, a últimas horas de la tarde, baje a 18. ¡10 grados!.

¡Qué calor!

 

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