CANGAS DEL NARCEA.- Sondeos carboníferos en la zona de Moncó

(Foto: Al fondo, Moncó)

La sociedad Transcar Asturias, propietaria de una concesión de carbón de antracita en el concejo de Cangas del Narcea, prevé realizar siete sondeos para determinar la viabilidad de explotar el material que guarda el subsuelo. El área de estudio, denominada “Primavera-Verano”, se encuentra en la localidad de Moncó, entre los núcleos de Cruces y Moal. La empresa ha presentado el informe preliminar de impacto ambiental, que ahora se encuentra en fase de información pública, en el que señala que el estudio tendrá una incidencia “baja” en el entorno.

El informe señala que la zona ya fue objeto de estudio por parte de la empresa, que realizó una investigación en superficie por medio de varias calicatas. Dado que en la actualidad “se pretende iniciar la explotación de las capas de carbón que resulten más favorables, tanto desde el punto de vista económico como ambiental”, la sociedad promotora está interesada en proceder a los sondeos, cuyo coste valora en unos 16.000 euros. El objetivo final, puntualiza, es la “extracción de carbón mediante minería subterránea de montaña”.

El estudio previsto constará de varios sondeos mecánicos a rotación con recuperación de testigo. Estas acciones se llevarán a cabo en puntos “clave”, que permitan realizar una cartografía geológica completa. El fin no es otro que “afianzar y precisar los conocimientos geológicos y estratigráficos que se tienen de la concesión”.

El documento elaborado por la empresa describe así las operaciones: “En primer lugar, se accede al emplazamiento con la máquina, el terreno se nivela mediante la ocupación de una pequeña parcela de tamaño variable, dependiendo del desnivel del terreno, y se retira la capa de terreno superficial. A continuación se extraen los testigos y se da por finalizado el sondeo, restituyendo el terreno ocupado a su anterior morfología”.

Los sondeos, sostiene Transcar Asturias, no generarán ningún tipo de daño en el entorno. “Puesto que se trata de una actividad muy concreta, temporal, con restauración inmediata y de escasa afección al medio, no se considera que la actividad pudiera poner en peligro el medio natural o sus inmediaciones”.Siguiendo en esta línea, el estudio previo de impacto ambiental refiere que, tras los análisis llevados a cabo, “se puede concluir que el impacto ambiental del proyecto produce un efecto de intensidad baja”, aunque se reconoce que el impacto en el suelo y la flora será de carácter “moderado”.

De igual forma, el documento explica que se aplicarán medidas preventivas y correctoras a fin de limitar al máximo los efectos perniciosos de esta actividad en el medio, y que está prevista una restauración de la zona afectada. Por último, se asegura que la actuación no afectará a ningún elemento del patrimonio cultural inventariado o conocido en la zona.

 

.Comparte en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Pin on Pinterest
Pinterest
Share on Tumblr
Tumblr

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.