La foto y su pie: Toras

Aparecieron ante mí por sorpresa. Las tomé entre mis manos y en un segundo rejuvenecí 60 años. ¡Eran toras!No las había vuelto a ver desde mi infancia. Y fui a encontrarlas en un pino situado junto a la hermosa iglesia románica de San Martín de Elines, allá donde Burgos y Santander van a fundirse en un mismo terreno y a donde llegué casualmente.

Los frutos secos y redondeados están llenos de múltiple protuberancias. A estas las llamábamos “toras” quizás al relacionar las protuberancias con las tetas de las hembras vacunas. Había otras que tan solo tenían una de mayor tamaño. Estos eran los “toros”, mucho más escasos. Unidos en rebaños, los pastoreábamos medio tumbados en los portales de las casas del barrio o en los más grandes de la Audiencia, en la plaza.

Eran toras. Por un momento reencontré mi niñez extremeña  en el sur de Cantabria

.Comparte en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Pin on Pinterest
Pinterest
Share on Tumblr
Tumblr

3 comentarios en “La foto y su pie: Toras

  • el 30 diciembre, 2016 a las 14:08
    Permalink

    –Te copio, te sigo, te leo que para eso semos primos.
    –Yo, casi una década mas joven lo aprendí de otra forma, lo llamábamos argallas, a, la “flor semilla” de Ciprés.

    –Las toras color marrón claro pequeñas, tipo canicas y los toros, marrón más oscuro como pelotas de golf de tamaño, las cogíamos de la barda de roble, ..pero.. tampoco era la barda de roble.

    –Bueno en la calle de San Juan hay muchas Toras y Toros.

    Respuesta
    • el 31 diciembre, 2016 a las 10:49
      Permalink

      Ambos tenéis razón en las cuestiones “técnicas”. Y efectivamente el árbol en el que se hallaban las toras (nombre que daban los niños) o argallas (nombre de las semillas) era un ciprés aunque se da en otros-
      Sea lo que fuere ello no altera la esencia evocadora y literaria del artículo.
      Saludos y gracis por intervenir

      Respuesta
  • el 30 diciembre, 2016 a las 21:14
    Permalink

    Lorenzo tiene razón, a esos frutos los llamábamos “argallas o agallas” y el árbol que las produce no es un pino, aunque si pertenece a la familia de las coníferas. En los pinos las “hojas” son agujas que pinchan, en los cipreses no son agujas.
    En Berzocana llamábamos toros y toras (los toros tenían en la parte superior como unas protuberancias en forma de corona, mientras las toras eran completamente redondas y lisas) a unos frutos producidos por las rebollas, árboles cuyas hojas son muy parecidas a las de los robles y que se crian en la sierra.

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.