CANGAS DEL NARCEA.- El 23-F y La Maniega

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 Veintitrés de febrero de 1.981. En el salón de sesiones del ayuntamiento de Cangas del Narcea, un grupo de entonces jóvenes cangueses se encuentran reunidos. Les unía un objetivo un tanto utópico: volver a poner en marcha la desaparecida revista La Maniega que, tras notables éxitos, había dejado de editarse en diciembre de 1.932.

Seguro que se me queda algún nombre olvidado entre las teclas del ordenador, pero por allí andaban José María Azcárate, Neto, Amador Otero, Chema Rodríguez, Eloína García, Sandalio Gurdiel, Paco González, Manuel Meléndez, Merche Tejón… En mayo aparecería el primer número y La Maniega aún continua su andadura treinta y cinco años después

Ya anochecido se abre la puerta del salón y el comisario de policía (entonces había Comisaría en Cangas, en el propio edificio municipal) me llama.

-Se ha sublevado el ejército y han tomado el Congreso. ¿Te han dicho algo del periódico o te han mandado algo?

La pregunta tenía sentido por cuanto en aquel entonces yo era el único corresponsal de prensa en la zona. Le dije que no y que lo que el me decía era lo primero que oíamos

-Tenéis que suspender la reunión inmediatamente y disolveros

El comisario se lo dijo a todos los reunidos que, sin saber muy bien de qué iba la cosa, nos fuimos marchando paulatinamente. De lo que sí estábamos convencidos es que algo grave ocurría en Madrid. Los tiempos políticos que corrían no eran nada buenos y el año 80 había sido pródigo en atentados de ETA. Sabíamos que el ejército estaba inquieto y que esa misma tarde se votaba la investidura de Calvo Sotelo en el Congreso, tras verse Suárez descabalgado por las maniobras de su propio partido.

Y algo debimos intuir por cuanto tanto Azcarate como yo, empedernidos trasnochadores, nos fuimos directos a casa.

En contra de lo que generalmente se cree no había imágenes algunas de lo que estaba ocurriendo, aunque la repetición posterior de las mismas haga creer a muchos que prácticamente se estaba viendo en directo. Nada de eso.

Tan solo Francisco Martín, operador de Televisión Española, pudo permanecer con una cámara encendida y grabó más de media hora del momento, aportando un documento audiovisual de valor incalculable.

A las 18:22 horas, cuando iba a emitir su voto el diputado socialista Manuel Núñez, se inicia la operación “Duque de Ahumada”. Según el plan trazado, un grupo de guardias civiles, subfusiles en mano, irrumpió en el hemiciclo del Congreso encabezados por el teniente coronel Antonio Tejero que desde la tribuna, gritó “¡Quieto todo el mundo””  y dio orden de que todos se tirase al suelo.

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Aquí en Cangas, en un primer momento costó mucho seguir los acontecimientos por cuanto tan solo se oía Radio Nacional y solo emitía música clásica. Entre ruidos y cortes se podía captar alguna emisora en Onda Media.

Intenté llamar a mi familia en Madrid y Extremadura. Era imposible, las líneas estaban sobrecargadas. Había inquietud y miedo. Al día siguiente supimos que algunos destacados militantes del PC, MC y PSOE habían preferido dormir en algunos pueblos del concejo. Sí, hubo miedo, incluso después de que el Rey, ya de madrugada, hablase por televisión con su uniforme de Capitán General. Sabíamos que el teniente general Milans del Bosch, capitán general de la III Región Militar andaba con sus tanques por las calles de Valencia.

A partir de la intervención del Rey  el golpe se da por fracasado. Milans del Bosch, aislado, canceló sus planes a las cinco de la mañana y fue arrestado, mientras que Tejero resistió hasta el mediodía del día 24. Sin embargo, ya durante la mañana del día 24 fueron liberados los diputados.

Cangas, al igual que todos los pueblos y villas, recuperaba su quehacer normal.

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