BERZOCANA/NARCEA.- Castañas de ayer y hoy. De las pañaderas a la succión mecánica

panadera-y-fardelaTodo cambia y, simultáneamente, todo permanece, venía a decir el dicho filosófico de aquel Bachillerato de antaño con exámenes y revalidadas y sin tanto ruido mediático ni proteccionismos paterno político.

Y tras esta pequeña disquisición vámonos a castañas, primero, y después, si así lo consideran, al rebusco. Las castañas permanecen en su esencia y temporalidad, no así los sistemas en torno a su cuidado y recolección que han cambiado notablemente o, como es el caso del suroccidente asturiano, prácticamente desaparecido.

Hace ya años que los castaños del concejo cangués, al igual que otros limítrofes, permanecen abandonados en un entorno salvaje y de abandono, que hace a todas luces imposible la recolección de sus frutos en condiciones normales de comodidad y rentabilidad. Tan solo aquí y allá aparece alguna que otra persona, cerca de las aldeas y en parajes muy determinados, cogiendo algunas castañas para el propio consumo o para vender algunos, pocos, quilos.

 Casi ni siquiera se ven ya recolectores al rebusco en las cunetas de las carreteras o el las lindes de caminos y veredas. Es que el propio concepto de rebusco en sí ha desaparecido al no haber recolección. Las castañas del rebusco era aquellas que quedaban tras la recolección efectuada por los dueños de los castaños y que quedaban olvidadas en los rincones, entre las hojas. En la foto, que gentilmente nos presta Miguel Á. Pérez,  les mostramos las pañaderas o pinzas, junto a la fardela o morral, que se utilizaban para pañar las castañas.

Por el contrario, allá por mi Berzocana natal, la producción de castañas ha crecido y ahora, en determinados lugares como la finca de La Charca, se cultivan poco menos que industrialmente. Lo vivimos el pasado año con las familias que allí se afanan y hoy queremos hacerles llegar a ustedes la forma en que ahora se recogen las castañas muy lejos de la forma anteriormente señalada. Aunque a los que ya tenemos cierta edad nos llamó poderosamente la atención estoy convencido que lo hará en mayor medida entre los habitantes de estos municipios del suroccidente asturiano.

En este vídeo, gentiliza ahora de los amigos de La Charca, pueden apreciar ustedes con la facilidad que se aspiran los erizos y como pasan a la máquina en la que se les extraen las castañas siguiendo seguidamente cada uno su camino de forma que las castañas, pasan limpias a un espacio posterior mientras se eliminan los erizos. Posteriormente ya en las naves, ayudados por láminas con agujeros de diversos tamaños, se procede al clasificado del fruto que, una vez pesado y embolsado, se encuentra listo para salir al mercado.

Pero no crean por ello que el trabajo es fácil. No. Todo trabajo agrícola es duro, pero sí hay que reconocer los avances logrado y que aquí quedan expuestos. De la pañadera y la fardela a las poleas y la tracción mecánica.

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